AROUSA (Faro de Vigo).- El año 2007 fue, quizás, el más benévolo de la historia reciente del mejillón en lo que a incidencia de la marea roja se refiere. Pero tras esa inusual limpieza de las aguas, y motivado por los últimos temporales, la toxina ha reaparecido en las rías, concretamente en la de Ares-Betanzos, donde se prohibió la extracción de molusco cultivado en los viveros flotantes del polígono Sada A.

 

Aunque pueda parecer contradictorio, la reaparición de la marea roja -en este caso se trata de la amnésica (ASP)- puede ser una buena noticia para el sector productor, pues después de un año con leves y muy puntuales episodios tóxicos, se ha producido una saturación en los mercados que, unida a la desmembración organizativa que padece el sector, ha hecho caer los precios a niveles casi irrisorios. Por eso muchos bateeiros gallegos estaban deseando la llegada de la marea roja, para que así pueda autorregularse la comercialización.

Además, el cierre en el polígono de Sada, al que pueden seguir nuevas prohibiciones durante los próximos días en el conjunto de las rías gallegas, se produce en un momento en el cual el mejillón está desovando -depende de la zona en la que se ubique la batea-, y esto supone que no está en las mejores condiciones posibles para su venta, de ahí que un parón ahora en la extracción apenas cause trastornos a los mejilloneros.

El cierre en el polígono Sada A fue notificado, como es habitual, por el Instituto Tecnológico para el Control del Medio Marino (Intecmar), ubicado en Vilaxoán (Vilagarcía), perteneciente a la Consellería de Pesca y considerado un de los centros de investigación y estudio de las biotoxinas más importantes del mundo.

Desde esas instalaciones confirmaron el lunes el cierre cautelar de la Zona I de Ares-Betanzos, y lo hicieron después de un primer trimestre de año en el que apenas se habían efectuado notificaciones para abrir y cerrar zonas de producción de infaunales -los bancos marisqueros de almeja, berberecho y semejantes- y para emitir órdenes de prohibición y levantamiento de ésta en cuanto a evisceración de la vieira.

Pero en lo que va de año no se había registrado ni una sola variación en relación con las bateas de Galicia, donde absolutamente todos sus polígonos permanecían abiertos hasta que el martes, como queda dicho, se constataron los elevados niveles de fitoplancton portador de biotoxinas acumulados en las aguas de Sada.

Para entender mejor la buena situación en la que se encontraban las bateas gallegas, cabe decir que el otro polígono de Ares-Betanzos, el Sada B, está abierto desde noviembre de 2007, mientras que en la ría de Arousa todos están abiertos, como muy tarde, desde agosto del año pasado, e incluso hay alguno que no nota la incidencia de la marea roja desde el verano de 2006. En la ría de Pontevedra, tradicionalmente la más castigada por la toxina, sus ocho polígonos están abiertos a la extracción de mejillón desde agosto, septiembre u octubre de 2007, mientras que en la ría de Vigo hay bateas sin marea roja desde enero de 2006 e incluso desde diciembre de 2005.

Fuente: http://www.farodevigo.es