SEVILLA.- El problema más reciente de la industria del atún rojo es, sin duda, el anuncio de que la especie se encuentra en peligro de extinción, una circunstancia provocada por la pesca masiva y el aumento de la demanda informó Diario Sur

 

Esto se debe a que se trata de un pez muy cotizado en el mercado, sobre todo en las lonjas japonesas. Por ello, científicos de España, Francia, Italia, Malta, Grecia, Alemania, Noruega e Israel investigan su reproducción en cautividad en un proyecto europeo denominado 'Selfdott'. Entre otros aspectos estudiarán si la reproducción del atún aumenta con la implantación de una hormona.

El proyecto va dirigido a conseguir un número suficiente de larvas de atún rojo que permita conocer aspectos biológicos esenciales, como su alimentación o qué condiciones medioambientales serían las óptimas para llevar a cabo su crianza. El andaluz Antonio Medina, biólogo especializado en zoología, es el responsable de la participación española en el estudio. Él, junto con otros expertos en biología y acuicultura marina de la Universidad de Cádiz, analizarán cómo se desarrolla el proceso de maduración de los gametos.

Huevos y larvas

La participación andaluza en este proyecto consiste fundamentalmente en controlar el proceso reproductor para permitir la producción de huevos y larvas viables. Para ello, se compararán dos grupos de ejemplares: uno que no es sometido a tratamiento alguno y otro que es tratado con una hormona, la 'GnRHa', con el fin de establecer las principales diferencias entre ambos.

El doctor Medina explica que esta hormona hace que la glándula pituitaria produzca gonadotropinas, que son las hormonas responsables de que las hembras ovulen y los machos produzcan esperma, garantizando la reproducción de forma casi total.

En esta investigación también se abordarán aspectos fisiológicos importantes, como el desarrollo del sistema nervioso y sensorial o la nutrición tanto de los reproductores como de las larvas, para lo que se realizarán ensayos con alimento natural y con piensos.

Aunque en este proyecto el atún rojo del Atlántico es la principal especie estudiada, la investigación contempla además trabajar con una especie afín a éste: el bonito. En el laboratorio de acuicultura del Instituto Español de Oceanografía en Murcia se está trabajando recientemente con éxito el cultivo larvario del bonito. De esta forma, se podrá utilizar esta especie, más fácil de manejar, como modelo aplicable al atún rojo, apunta Medina.

El estudio, iniciado hace unas semanas y de tres años de duración, cuenta con un presupuesto de cuatro millones de euros financiados casi en su totalidad por la Unión Europea. El Instituto Español de Oceanografía coordinará este proyecto, en el que también interviene la empresa española Tuna Graso.

La demanda de atún rojo por parte de los países asiáticos donde constituye un elemento importante de su dieta ha hecho que se dispare la captura de este pescado. En la costa sur de Cádiz, esta actividad se lleva a cabo en numerosos pueblos como Barbate, Zahara, Conil y, en menor medida, Tarifa. El cultivo en cautividad del atún y este tipo de estudios servirán para conocer mejor a la especie y evitar así su extinción.