Por Elizabeth Vargas
ENSENADA (Ensenada.net).- Con el desarrollo en paralelo de cultivos de tilapia y fresa, el Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada (CICESE) comenzó a incursionar en acuaponía, un novedoso sistema integral que combina las tradicionales técnicas de acuacultura con el cultivo de plantas sin utilizar suelo.

 

En este los elementos nutrientes se distribuyen directamente a la planta por una solución líquida (hidroponía), permitiendo así un uso más eficiente del agua y doble rendimiento al producir peces y vegetales.

El proyecto de acuaponía que permitió aprovechar los efluentes de un cultivo tradicional de tilapia para alimentar a las plantas de fresa (Fragaria ananasa, variedad Camarosa), estuvo a cargo de Julio Alejandro Sánchez López Aldana, estudiante de maestría del CICESE, y se realizó bajo la supervisión del Dr. Manuel Segovia Quintero, investigador del Departamento de Acuicultura de este centro de investigación.

Julio Sánchez López Aldana señaló que el desarrollo de la acuaponía es muy incipiente en el país donde apenas un par de ensayos se han hecho en Baja California por parte de un productor asentado en el poblado de San Antonio de las Minas, al norte de Ensenada.

Al tiempo que existen planes para desarrollar un proyecto en el Centro de Estudios Superiores del Estado de Sonora (CESUES) utilizando tomate en un cultivo de tilapia. Fuera de eso, los estudios desarrollados en el CICESE son pioneros en esta área.
Explicó que en cualquier sistema acuacultural, donde alimentas peces, se generan continuamente desechos que quedan como remanentes en el agua.

La idea de esto, dijo, es hacer un sistema integral en donde, primero, aproveches estos efluentes para alimentar a las plantas. Esto ya se ha desarrollado durante muchos años, en que se creaban “plantas de tratamiento” a partir de humedales; es decir, se hacían llegar los efluentes a estos humedales y las plantas procesaban el agua, como una especie de biorremediación.

Ahora ya se están aplicando estas técnicas con fines económicos, pues las aguas así tratadas se utilizan nuevamente en el cultivo de peces de agua dulce en sistemas cerrados (reutilizando el agua) y a muy altas densidades (cultivos hiperintensivos), como las tilapias.

En términos generales, agregó, se sabe que por cada tonelada de pescado que se produce por acuaponía, por año, se pueden llegar a producir más o menos siete toneladas de algún cultivo vegetal, por ejemplo lechuga o albaca, según reportan estudios desarrollados en las islas Vírgenes.

En el caso de su tesis, se enfocó al cultivo de fresa Fragaria ananasa, y trabajaron con la variedad Camarosa fundamentalmente por cuestiones de clima, pues esta especie se desarrolla bien en invierno.

Explicó: En la hidroponía las plantas comen elementos puros. Se alimentan de nitrógeno, fósforo, potasio o hierro. Son básicamente macro y microelementos en su forma pura.

Lo que utilizamos en la acuaponía son compuestos orgánicos; desechos de los peces suspendidos en el agua y que contienen en su totalidad estos elementos.

En este no se utiliza la forma elemental sino algunos compuestos como los nitratos, nitritos, el fósforo y el potasio en forma de fosfato o tal vez hidróxido de potasio. Así la planta va tomando lo que necesita.

Sobre la rentabilidad de este tipo se sistemas en cuanto a la tilapia se tienen que realizar producciones muy altas para que sea rentable.

El precio por kilo de tilapia puede llegar a 20 pesos y si se producen 5 toneladas al año se tendrán 100 mil pesos, cifra en la que deberán considerarse costos por cuestiones de manejo, agua, electricidad y todos los servicios.

En cuanto a las plantas, se pueden colocar mucho mejor, sobre todo si se cosechan plantas como la albaca.

Se dice que cuando se acopla un sistema de hidroponía a un sistema de acuacultura, 70 por ciento de las ganancias provienen del cultivo de plantas.

El sistema funciona mediante una técnica denominada de flujo de nutrientes (NFT por sus siglas en inglés), con tubos de PVC de 4 pulgadas de diámetro.

En esos tubos se hace pasar un flujo de agua llamado solución nutritiva que proviene directamente de los tanques donde se cultivan los peces, después de pasar por un biofiltro. De esta solución comen las plantas, y al final el agua regresa al sistema de acuacultura, porque se trata de un sistema cerrado.

A lo largo de la tubería de PVC se realizan perforaciones en su parte superior, y en cada una de ellas se coloca una canastita con malla porosa donde, a su vez, se ponen las plantas. Así, en lugar de tierra se tiene un sustrato inerte para darle soporte, llamado perlita.

Además de cultivar tilapia, se pueden aprovechar otros peces de agua dulce para estos fines, como la carpa y el bagre, que soportan grandes variaciones en las condiciones ambientales para su cultivo, o incluso la trucha, que es más delicada en ese sentido.

Fuente: http://www.ensenada.net