(El Caribe).- A pesar de que República Dominicana posee gran potencial de recursos naturales y un plan estratégico para impulsar la acuicultura como industria, la falta de iniciativa y respaldo gubernamental y privado impiden el crecimiento de ese sector

 

El país podría generar alrededor de RD$1,000 millones cada año, a través de la producción de miles de toneladas de camarones marinos, langostinos de agua dulce, tilapia y peces de mar, entre otras especies, pero faltan unos US$11.0 millones para crear una estrategia de mercado, para promocionar, reactivar las granjas y realizar labores de investigación por un período de tres años.

La acuicultura (actividad de producción y engorde de organismos del agua) inició en el país a principios de los años 50, con la instalación de la finca piscícola, en los predios de Nigua, San Cristóbal, por parte del dictador Rafael Leonidas Trujillo, con asistencia del Programa de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).

Su mayor estímulo, se registró en la época de los 80 con la  promulgación de la Ley 409 de protección e incentivo a la agroindustria, la puesta en operación de unas 40 granjas, y financiamiento de varias instituciones crediticias, más la asistencia de una misión de Taiwán, a través de un programa de fomento a la producción. Para 1990 el país contaba con 67 granjas y proyectos según la Asociación Dominicana de Acuicultores (Adoa).

Desde ese momento se aprecia una desaparición de empresas, muchas de las cuales a pesar de estar construidas, operativamente están abandonadas.
 
El año 2002, marcó un repunte sobre los anteriores, con  46 granjas, pero luego en el 2006 se produjo otra caída, porque, paradójicamente, a pesar de que  existían 69, apenas 14 (un 20.3 por ciento de las  instaladas en el país) estaban en funcionamiento, frente a 55 (un 79.7 por ciento), inactivas, según el Diagnóstico de la Acuicultura en República Dominicana 2006.

El estudio fue elaborado por el Consejo Nacional de Producción Pecuaria (Conaprope), las secretarías de Agricultura y Medio Ambiente, el Instituto de Innovación en Biotecnología e Industria, el Instituto de Investigaciones Agropecuarias y Forestales, entre otras instituciones.

La realidad es la misma actualmente, aunque el ex presidente de la Junta Agroempresarial Dominicana, Leonis Fernández, apunta que la cantidad es mucho menor. “Pienso que existen 5 ó 6 granjas operando. Los productores optaron por sembrar hierba  donde estaban los estanques, porque los costos de producción son excesivos. Producir una tilapia cuesta 35 pesos y a ese precio se consigue en la calle”, dijo.

El presidente de Adoa, Máximo Nicolás, explicó que de las 14 granjas que funcionan, 4 corresponden a la parte marina, con camarón y peces; 3 a agua dulce y otras 7 también de peces y camarones.
Richard Leclerc es un productor con dos criaderos, uno en Río San Juan y otro en Monte Plata.
 
 Los demás criaderos de agua dulce están en Pizarrete, Peravia.
 
En Salinas, Baní, hay dos de peces marinos en aguas flotantes en el mar. En Azua están los proyectos de la misión técnica china. En Barahona permanece el más grande proyecto de producción de camarones marinos.
 
Y en la zona de Copellito, Río San Juan, existen varias granjas que están activas. El sector espera apoyo financiero para reactivar cerca de 40 granjas adicionales.

 El consumo del país supera las 30 mil toneladas de pescados y mariscos, de las cuales gran parte va al turismo. La captura de peces  variados apenas alcanza las 13 mil toneladas, de agua interior (presas) y de la costa.

 Las importaciones de pescado sobrepasan los US$150 millones por año, y está a cargo de unas 19 firmas que traen marisco y pescado de fuera.

La encargada del departamento de Pesca de la Secretaría de Agricultura, Emperatriz García, coincide con el presidente de Adoa, respecto a que el país es incapaz de satisfacer la demanda de pescados y mariscos.
 
La funcionaria rehusó referirse al presupuesto de esa dependencia, y pese a las quejas externadas por el descalabro registrado en la acuicultura, insistió en que “con el dinero nos  estamos desenvolviendo”.
 
Hay condiciones pero falta el empuje
 
Los cálculos hechos por el presidente de la Asociación Dominicana de Acuicultores indican que el país podría producir –si tuviera respaldo- 450 toneladas de camarones marinos y un ingreso de RD$178 millones por año; 136 toneladas métricas de langostinos de agua dulce, con valor de mercado de RD$43 millones.
 
Asimismo, entre 3 mil y 10 mil toneladas de tilapia en mediano plazo, y una generación superior a los RD$410 millones.
 
Otros beneficios se lograrían vía unas 200 toneladas métricas de peces marinos, por RD$66 millones, en adición a otros RD$2.2 millones por concepto de unas 28 toneladas métricas que pudieran producirse de carpas.
 
El presidente de la entidad, Máximo Nicolás, dijo por otra parte, que los mercados consolidados están redefiniendo su producción a Europa por la fortaleza que tiene el euro.
 
En el 2007 se redujeron exportaciones hacia varios países
 
Las exportaciones de pescados registraron en el 2007 una variación de -23.3 por ciento respecto al 2006, según el Centro de Exportación e Inversión (CEI-RD). El año pasado el país exportó 109.704.85 kilogramos de especies frescas y refrigeradas; carite en filete (frescos y refrigerados); marlin entero, pescado salado; mero en filete fresco y refrigerado, filete de tilapia, congelados y no congelados, con un valor de US$378,061.71.

 En el 2006 la cantidad  fue de 153,451.16 kilogramos, por valor de US$534.418.88. Aunque en ese período los kilogramos enviados al exterior fueron más, el dinero recibido estuvo por debajo del monto logrado en el 2007.  La diferencia obedeció –entre otras variables- a un cambio en el precio y las características de los países demandantes.

 El mercado más fuerte para las exportaciones dominicanas en el 2006 fue Estados Unidos, que recibió desde el país 61,535.77 toneladas de pescados frescos, y refrigerados; mero en filete fresco y refrigerado, y filete de tilapia, por un valor de  US$280,046.95. En el orden le siguió Panamá,  con 49,121.97 toneladas por un monto de US$138,528.50.
 
Sin embargo, en el 2007 las principales importaciones desde dominicana las realizó México, con 31,503 kilogramos, por un monto de US$87,959.75, seguido por Cuba con 21,000 kilogramo.
 
EE.UU. mostró en ese período una reducción en las importaciones de un 44 por ciento, porque sólo introdujo a sus mercados 11,350 kilogramos de pescados de varios tipos. Rusia, Canadá, Isla Providencia y Bahamas, figuran en el grupo que redujo las importaciones.
 
Opiniones de quienes dan la cara a los clientes
 
Máximo Nicolás
Presidente de Adoa
“El Gobierno no presta atención al sector, porque no tenemos un producto político como el arroz, el ajo o la batata. No quiere aceptar que tenemos capacidad para empujar la industria.
 
Otra desventaja que tiene el país  es la carencia de un protocolo sanitarios de países, que impide enviar pescados y mariscos por ahora hacia Europa.
 
Se trata de una cuestión de Estado lograr que podamos conseguir esa certificación”.
 
Radhamés Silverio
Presidente de Conaprope
“Importante es el  trabajo que se ha venido haciendo para fortalecer la actividad que está dirigida a producir y engordar organismos acuáticos (animales y vegetales) en su medio.
 
El Conaprope que ha sido la casa del sector acuícola desde siempre, está precisamente empeñada en la mejoría del sector, porque es de gran importancia para  Dominicana.
 
Desde el Estado hay la intención de echar hacia delante ese negocio que genera divisisas”.

Fuente: http://www.elcaribecdn.com