Las cuchas o corronchos, las mojarritas, los cardenales y las arawanas azules, entre otros peces colombianos que conquistan los mercados asiáticos y europeos, integran las más de 300 especies de peces de la Orinoquia identificadas en una investigación. El estudio determinó las áreas de mayor explotación y las principales especies de exportación.

 

En la década de los 80 el auge de los cultivos ilícitos opacó la exportación de peces ornamentales, que le dejaba al país cerca de 8 millones de dólares anuales. Entre 1991 y el 2005 este sector representó ingresos por 49 millones de dólares, de los cuales el 88 por ciento provenía de peces extraídos de la Orinoquia.

Hoy, con la erradicación de la coca en la región, este mercado se ha vuelto a reactivar, lo que ha hecho imperativo conocer a ciencia cierta la gran diversidad de especies y descubrir las más importantes desde el punto de vista comercial.

Esta tarea la realizó el Instituto de Ciencias Naturales (ICN) y el Departamento de Biología de la Universidad Nacional, en asocio con el antiguo Instituto Colombiano de Desarrollo Rural (Incoder) y la colaboración de expertos de Venezuela y Estados Unidos.

“Evaluamos la biodiversidad de los peces de la Orinoquia colombiana aprovechados como ornamentales para contribuir al conocimiento de la actividad pesquera ornamental de las cuencas”, asegura el investigador Iván Mojica, del ICN.

En total se colectaron 301 especies, de las cuales cerca del 30 por ciento son exportables.

Según el profesor Mojica, “los peces ornamentales tienen gran acogida en Europa, Estados Unidos y particularmente en Asia, sobre todo por los ‘jovistas’, quienes han desarrollado un amplio conocimiento de las especies debido a su afición; saben cuánto cuesta cada una y, si es el caso, están dispuestos a pagar hasta 400 dólares por un pez, según su variedad”.

En Colombia ocurre lo contrario, pues se desconocen las diferencias entre una especie y otra. Así sean diferencias mínimas, los precios varían. Por ejemplo, una diferencia sutil entre dos especies del mismo género puede hacer que mientras un pez cueste 30 centavos de dólar, el otro cueste 60 dólares.

La investigación, recopilada en el libro Peces de la Orinoquia colombiana con énfasis en especies de interés ornamental, da las herramientas necesarias para la identificación correcta de las especies, “que se pueden explotar pero de manera racional”, asegura el investigador.

Fuente: Universia