Por Chris Genovali*
Straight.com , Canadá, British Columbia
Traducción: Aquahoy

Se viene incrementando el esfuerzo de los gobiernos de USA y Canadá para que los ciudadanos incrementen su consumo de pescado debido a los beneficios para la salud. Este presunto cambio en la dieta, junto con el hecho de que el grueso de los alimentos de origen acuático capturados en aguas canadienses es exportado, sirve como excusa para el desarrollo de la acuicultura del salmón.

 

“Necesitamos satisfacer la demanda por alimentos de origen acuático” es el mantra de los entusiastas representantes del gobierno y la industria, quienes están entusiasmados en cosechar los ingresos asociados. Pero la primera pregunta es si la demanda por especies como salmón, atún, rodaballo y bacalao es actualmente sostenible. ¿Es realmente posible que estas especies “alimenten al mundo” como afirman los promotores de la industria?

Con la finalidad de criar salmón, se capturan peces silvestres (por ejemplo sardinas, whiting y anchovetas) para la harina y aceite de pescado que es requerido para producir alimento. Un informe reciente de la International Council for the Exploration of the Sea sugiere que los peces de mares profundos vienen siendo pescado al doble de la tasa que ellos pueden resistir, con la finalidad de proveer alimento para el salmón de crianza. Mientras que el debate sobre los impactos locales continúa, los impactos globales de la crianza de salmón vienen recibiendo poca atención en British Columbia.

Vamos a considerar la ecología de cultivar carnívoros como el salmón. Corey Peet es una ecologista que investiga los impactos de la acuicultura en el ambiente marino. Peet explica: “Las cadenas alimentarias naturales toman la forma de una pirámide. Al final de la pirámide se encuentra una abundancia de organismos que ganan su energía directamente del sol o de los procesos químicos. El siguiente escalón de la pirámide son organismos menos abundantes, mayormente herbívoros, que se alimentan de los primeros. En cada escalón de la pirámide solo el 10% de la energía es pasado al siguiente nivel, debido a que el 90% de energía se pierde en calor. Por consiguiente, muy pocos organismos pueden ser soportados en la parte superior de la pirámide, dejando solo a algunas especies depredadoras en la cima de la pirámide. En otras palabras, hay una razón por la cual solo vemos pocos carnívoros en la naturaleza, esta tiene mucha energía que circula. De esta forma, cuando consideramos la crianza del salmón en contra de los fundamentos básicos de la ecología, no tiene sentido indicar que esta práctica es sustentable”.

Expertos pesqueros, como Daniel Pauly de la UBC Fisheries Centre, reclaman precaución contra la “cultivar encima de la cadena alimentaria” debido al uso ineficiente y poco económico de los recursos biológicos, todos los cuales viene siendo usados por los humanos y otros organismos, y algunos de los cuales son comercialmente valiosos. Las recientes estimaciones indican que la crianza de salmón requiere de dos a cuatro kilogramos de peces silvestres para producir un kilogramo de pescado de crianza. En contraste, la crianza de especies herbívoras (como tilapia y carpa) requiere de cantidades mínimas de harina de pescado.

Con la mayoría de las pesquerías en crisis, la evidencia científica sugiere que la crianza de salmón esta perjudicando, en vez de ayudar al problema pesquero mundial. De hecho, el volumen de pescado capturado requerido para soportar la industria de la crianza de salmón en Europa es mayor a la productividad del todo el Mar del Norte, haciendo que la industria depende fuertemente de la harina de pescado importado de Sudamérica. La práctica de tomar fuentes de proteínas de países empobrecidos del hemisferio sur para producir productos de lujo para las poblaciones de los países occidentales incrementa la importancia ética así como las preocupaciones ecológicas. Aunque la industria indicara que esta disminuyendo la dependencia en proteínas marinas a través del desarrollo de alimentos alternativos (como proteína de soya), estos avances son compensados por el rápido crecimiento de la industria.

Peet también puntualiza que más del 85% de la producción de la acuicultura mundial (principalmente en Asía) incluye en uso de especies no carnívoros (peces de agua dulce, mariscos y algas marinas) y esto ha dado como resultado en que la producción de la acuicultura mundial ser agregue al abastecimiento de alimentos de origen acuático del mundo. Sin embargo, mientras que la industria mundial de la acuicultura es un productor neto de pescado, la acuicultura de peces carnívoros (como atún, mero, bacalao negro) se viene dando principalmente en países industrializados en donde los pescados son consumidos. La realidad es que la industria de la acuicultura del salmón esta siendo conducida por intereses económicos en el corto plazo y no por el objetivo igualitario de “alimentar el mundo”.

La información científica pasada y actual sugiere que el salmón de crianza y otros carnívoros no es sustentable, contrariamente a los que el gobierno y la industria indica. La crianza de salmón no alimenta el mundo, en la actualidad representan lo contrario: esta toma recursos de países pobres para producir productos de lujo para los consumidores en países ricos. Con el incremento de la preocupación sobre el tema de la sustentabilidad en un nivel mundial, debemos preguntarnos si debemos apoyar a las industrias que toman más de lo que entregan.

* Chris Genovali es director ejecutivo de Raincoast Conservation.