(La Voz de Galicia).- La empresa que gestiona el polígono de algas de la ría de Merexo-Muxía ha tenido que parar esta semana la recogida de la primera cosecha de Laminaria saccarina , conocida también como kombu de azúcar, de la Costa da Morte debido al mal tiempo.

 

Durante la pasada semana, el barco fletado por la compañía pontevedresa Agrogalicia estuvo trabajando en la recolección de las 25 líneas de cultivo. Según informó el gerente, Valeriano Moldes, hasta el momento se ha obtenido una cuarta parte de la plantación, lo que supone que se han tratado y envasado unas cinco toneladas de algas. La empresa pretende sacar de la ría muxiana de las instalaciones unos 20.000 kilos de este producto, que está destinado al consumo humano.

Primera cosecha

Esta sera la primera cosecha de algas de la Costa da Morte. El polígono fue construido hace tres años, pero la primera plantación, que fue de wakame , fracasó por las adversas condiciones meteorológicas. El verano del 2006 fue muy caluroso y en el otoño hubo riadas que llevaron hasta el mar la ceniza de los incendios, lo que mató la mayor parte de las plantas.

Hace cinco meses se volvió a plantar wakame , que es una de las algas más conocidas, pero tampoco en esta ocasión la especie llegó a prosperar. El especialista del Instituto Español de Oceanografía, que participa en la experiencia de Merexo, Juan Manuel Salinas, considera que las semillas de wakame sirvieron de alimento a los peces porque no se desarrollaron como era de esperar, posiblemente por problemas de temperatura del agua o de falta de corrientes. Sí que prosperó la Laminaria saccarina , que ocupa actualmente la totalidad del polígono.

Esta alga es especialmente interesante para el sector empresarial, puesto que apenas se da de forma natural. De modo espontáneo solo se encuentra en las puntas de los muelles. Juan Manuel Salinas considera que en las instalaciones de Merexo hay en estos momentos más plantas de esta especie que en el resto de Galicia.

La plantación de algas en la ría de Merexo procede de semillas que llegaron desde el Instituto Español de Oceanografía, en Santander. Hay unas veinticinco líneas de cultivo, que salieron de más de un kilómetro de cuerda con semilla. Por cada milímetro se consiguieron, aproximadamente, trescientas plántulas.

Las algas solamente se extraen de lunes a jueves, para que sea posible tratarlas en el menor tiempo posible y, así, se envasen en las mejores condiciones. El proceso es delicado, puesto que no conviene romper las plantas. También es importante elegir el momento adecuado para la cosecha, para que estén en su punto, ya que sacarlas del agua demasiado pronto o demasiado tarde hace variar su calidad.

Fuente: http://www.lavozdegalicia.es