SANTO DOMINGO (El Nuevo Diario).- El Instituto de Innovación en Biotecnología e Industria (IIBI) trabaja de manera exitosa en el Proyecto de Producción de Biodiesel a partir de Microalgas, de acuerdo con informaciones suministradas por personal de la institución oficial.  

 

Las Microalgas son definidas como vegetales acuáticos sin raíz, tallos, hojas o flores que poseen pigmentos fotosintéticos adicionales a la clorofila, lo que  permite su clasificación taxonómica en algas verdes, verdeazules, rojas y marrones.  Estas Microalgas no pueden ser vistas a simple vista pero se evidencian porque colorean el agua de acuerdo al grupo taxonómico a que pertenecen.

El  personal coordinador del área de Biotecnología aplicada al Medio Ambiente del IIBI cuenta que este proyecto tiene asignada  una suma de dinero, de la cual el 50 % es un co-financiamiento de la Secretaría de Estado de Educación Superior, Ciencia y Tecnología, de la República Dominicana.

Expreso que con las tecnologías existentes es posible producir 1,000 kg. de Biodiesel a partir de  1,000 kg. de aceite,  110 kg. de metanol, 15 kg. de catalizador y  4.29 m3  de agua. Se indicó como subproducto se obtienen también unos 100 kg. de Glicerol, el cual tiene amplias aplicaciones comerciales.  

Investigadores del IIBI resaltan que  las producciones de Biodiesel se basan en aceites de oleaginosas terrestres e incluso de aceites reciclados de animales y vegetales y, sin embargo, algunos países están produciendo microalgas como la Spirulina, para otros fines distintos al energético, básicamente para medicamentos y alimentos.   

El uso del Biodiesel puro es ventajoso ya que no contiene azufre, a diferencia del gasoil. La presencia de azufre en el gasoil aumenta la incidencia de la lluvia ácida, perjudicial para el medio ambiente, tras indicarse que de  hecho el Biodiesel mezclado en proporciones tan reducidas como un 20% ya produce resultados significativos, aunque no totalmente etiquetados como la solución definitiva a los problemas de salubridad ambiental.  

Los expertos del IIBI informan que esta mezcla, conocida comercialmente como B20, ya se implementa en algunos países industrializados como Alemania y Estados Unidos de América con un olor menos ofensivo.

El Biodiesel es un combustible de origen vegetal que se obtiene por la esterificación de grasas vegetales o animales y el producto obtenido es muy similar al gasoil.

En los actuales momentos, existen unos 25 países con producciones de Biodiesel entre los que se encuentran Alemania, Brasil y Estados Unidos de América. Alemania produce 333 millones de galones al año y Estados Unidos unos 180 millones.

Las microalgas pueden presentar una alternativa interesante como materia prima frente a las plantas oleaginosas, ya que son capaces de crecer en suelos arcillosos o salinos, inadecuados para el crecimiento de otros tipos de vegetales y su velocidad de crecimiento es tal que permite obtener cosechas repetitivas en intervalos muy cortos.

La  tecnología de crecimiento de algas no requiere el uso de pesticidas o herbicidas y esto también contribuye a la preservación del medio ambiente.

De acuerdo con las investigaciones del IIBI, algunos países no producen la microalga  Espirulina  porque no se produce Biodiesel a partir de esta microalga, tras destacar que en  primer lugar la Espirulina no es un alga propiamente rica en aceite. Y por otro lado, a los productores les es mucho más rentable producirla como suplemento nutritivo, considerando que un frasco conteniendo unas 65 pastillas cuesta localmente alrededor de 350 pesos.  

Fuente: http://elnuevodiario.com.do