PUNTA ARENAS (La Prensa Austral).- La industria salmonera se proyecta en toda la región con un gran número de interesados a partir de 1999, y una producción que, de 6 mil toneladas en el año 2005, este año se acerca ya a las 10 mil, a través de 15 centros de cultivo operando en el mar.

 

Esta cifra aún es baja respecto a los volúmenes nacionales de cosecha (representaría el 1 por ciento). Sin embargo, 2007 marcó una etapa importante en el desarrollo de la acuicultura en Magallanes, ya que “se dispararon” los requerimientos sectoriales para desarrollar la actividad: de un promedio habitual de 100 a 120 solicitudes anuales se llegó a 962 solicitudes tramitadas en un solo año.

Jorge Sierpe, encargado regional del programa de Administración Pesquera y la Unidad de Acuicultura del Servicio Nacional de Pesca (Sernapesca), destacó que esto se tradujo en a lo menos 18 empresas de distintas razones sociales solicitando indistintamente concesiones en las cuatro provincias de la región, y sobre el 95 por ciento dirigidas al cultivo de especies salmonídeas (a lo menos 900 de ellas). Una fuerte concentración de solicitudes se da en el área de Ultima Esperanza, que es donde se inició esta actividad en la región. Este interés hoy también se extiende a los senos Skyring y Otway, al sur del estrecho de Magallanes (isla Capitán Aracena, canal Cockburn), con alguna limitación en sectores de la isla de Tierra del Fuego, el canal Beagle y, en forma bastante menor, la zona geográfica entre Puerto Natales y Puerto Edén.

En este momento la región cuenta con 80 solicitudes autorizadas, y hay otras 120 (que datan de mediados de 2004 hasta 2006) que debieran finalizar trámite en 2008.

Tras el inicio de la actividad acuícola en la región a mitad de los años ‘80, históricamente se había visto un repunte en el interés por solicitudes en 1999-2000, que luego se decantó y normalizó hasta llegar al año pasado, con un explosivo aumento. De hecho, en lo que va del presente año se han recibido 160 solicitudes en la región (ver nota aparte).

NUEVA MIRADA

La salmonicultura nacional concentra sus principales centros en las regiones de Los Lagos y Aisén. La inexistencia de un marco legal previo, implicó que con los años se sobresaturara el uso del borde costero en las zonas de Puerto Montt y Chiloé. Gracias a nuevas tecnologías e implementación, la actividad se desplazó a la zona de Coihaique y Aisén.

Sin embargo, hay una nueva mirada hacia esta región, ante la falta de más espacios geográficos disponibles y las nuevas enfermedades que empiezan a surgir en estas zonas más tradicionales.

En Magallanes se aprecian espacios abiertos y disponibles, y también marca la pauta el hecho que esta región definiera sus ejes de desarrollo productivo en a lo menos dos elementos nuevos como el turismo y la acuicultura. Ello incidió en que empresas con 20 o más años de historia en el rubro, junto a nuevas compañías, apuesten hoy a invertir en la zona.
Se visualiza con fuerza el fortalecimiento de algunas que ya operan en la zona como Nova Austral, Acuimag y Skysal, y que partieron a baja escala hace 10 ó 15 años.

Entre las nuevas empresas, figuran las mismas que de manera tradicional han venido realizando la actividad en las otras dos regiones ya mencionadas: Marine Harvest, Multiexport y Trusal, y ya hay un grupo avanzado de solicitudes de Salmones Mainstream S.A. y Mainstream Chile S.A., que pasó un primer filtro de revisión sectorial ambiental (sólo resta la entrega definitiva física por parte de la Subsecretaría de Marina). Ambas apuntan a instalar nueve centros de cultivo en la zona de seno Skyring.

TIEMPOS Y RECHAZOS

El profesional indicó que el proceso de tramitación de una concesión demora un promedio de dos años y medio a cuatro años. Como servicio, la primera etapa de las solicitudes les demanda un fuerte requerimiento de carácter administrativo como Sernapesca (revisión documental y análisis técnico).

Luego deben inspeccionar cada iniciativa en terreno para verificar aspectos técnicos como la condición de los sectores y la presencia o ausencia de bancos naturales, a objeto de no afectar a la pesca artesanal si los hubiera. También les cabe cumplir un seguimiento en el tiempo de cada proyecto, para hacer cumplir la normativa ambiental.

Claro que hasta 2004, las estadísticas han exhibido niveles de rechazo del orden del 50 a casi un 60 por ciento, porque existe una gran demanda y, en muchos casos, hay empresas que están pidiendo un segundo o tercer lugar que ya ha sido requerido por otros, y si hay sobreposición automáticamente esas solicitudes quedan sin efecto. Ello implicaría a lo menos de las 962 peticiones de 2007, un 40 por ciento debería quedar en el camino.

El grueso de las solicitudes presentadas (60 por ciento) se distribuye en seis ó siete empresas grandes tradicionales, y el resto se reparte en 12 ó 13 razones sociales armadas en Puerto Montt.

En forma simultánea se han ido fortaleciendo las peticiones para el desarrollo de mitilicultura, específicamente el cultivo de choritos. Un caso destacado es el de Pesca Suribérica S.A., que se posiciona en seno Otway (estuarios Wickham y Silva Palma).

Fuente: http://www.laprensaaustral.cl