Por: Manuel Barral
A CORUÑA (La Opinión).- En una industria animal un encarecimiento excesivo de los alimentos podría ser definitivo y llevar al cierre. Sin embargo, el sector acuícola gallego parece escapar a esta premisa y los expertos destacan que hay previstas fórmulas alternativas, con alimentos fabricados con materias primas vegetales que permitirían salir adelante al sector, manteniendo la calidad del producto final, en caso de que los piensos se hiciesen inaccesibles.

 

Así lo explica director del Centro Tecnolóxico Galego da Acuicultura (Cetga), Santiago Cabaleiro, al ser preguntado por el anuncio de la empresa pesquera peruana Tecnológica de Alimentos (TASA) -el mayor productor de harina de pescado del mundo- de que el precio de la harina de pescado puede aumentar en el futuro como consecuencia de la mayor demanda de este producto en China y del encarecimiento de su sustituto, la soja.

Los productores gallegos explican que el pienso no ha sufrido importantes subidas en los últimos tiempos y que no hay motivos para pensar que lo vaya a hacer en los próximos meses. "Dentro de las harinas de pescado hay muchos tipos y la que se utiliza para los piensos que traemos de Perú es la de mejor calidad. La fabricación de este pienso se hace mediante un proceso térmico especial, que hace que tenga mayor calidad, lo que redunda también en mejores cualidades del pescado final que sale de las piscifactorías", aclara Cabaleiro.

El director del Cetga señala que no temen de momento una subida en el precio de los piensos, y que se pueda dar una situación de falta de suministro, porque los productores gallegos "pagan un plus por un producto mejor y antes de que las plantas acuícolas se vean afectadas los problemas llegarán a otros sectores".

A pesar de esta ventaja, Cabaleiro reconoce que el acceso a estas materias primas se puede ver afectado en el futuro por la mayor demanda de China y porque parte de la producción se destina a otros animales o industrias como la avícola. Por este motivo, señala, ya se están buscando alternativas. "Trabajamos para encontrar otras posibilidades y mantener la calidad. Son proyectos en los que recibimos el apoyo de la Xunta y que tienen mucha importancia porque el 30% de los costes de producción en la acuicultura son los piensos", señala el responsable del Cetga.

Estos alimentos son fundamentales en el sector acuícola pero, por si esta materia prima se acabase o fuese de difícil acceso, los productores gallegos ya tienen preparados sustitutos de origen vegetal que permitirían mantener la calidad. El único problema es que habría que cambiar la maquinaria para que se pudiera utilizar esta materia prima y eso supone una importante inversión. "Con la tecnología que tenemos podemos garantizar la calidad de nuestros productos durante al menos 10 años aunque disminuyan las pesquerías, y para entonces ya habrá nuevas alternativas. Sabemos que tarde o temprano habrá que hacer la inversión y estamos investigando para minimizar el impacto llegado el momento", afirma Cabaleiro.

Perú y Chile, productores
El pienso que se utiliza para alimentar a especies como el rodaballo se fabrica a partir de harinas de pescado y se importa principalmente de Perú y Chile. Una de las causas de que los precios de este producto suban son los fenómenos meteorológicos conocidos en la zona como El Niño y La Niña, que provocan que la biomasa de pescado con el que se hacen las harinas emigre y se pesquen cantidades muy pequeñas. Además, el gran sector acuícola chino y el uso en este país de la harina de pescado para alimentar a otros animales como cerdos o pollos ayudan a que la demanda se dispare y el producto se encarezca.

Los precios de la harina de pescado cayeron en el año 2007 y ahora han empezado a subir y se espera que sigan esta tendencia.

Fuente: La Opinión A Coruña