(Aragón Investiga).- El Premio SYVA sobre Sanidad Animal, creado por los laboratorios con dicho nombre y la Universidad de León, es uno de los máximos galardones en investigación veterinaria en España. Se dirige a las mejores tesis doctorales centradas en aspectos como microbiología, inmunología, enfermedades parasitarias o infecciosas de animales.

 

Es la primera vez que un doctorando de la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Zaragoza obtiene este premio, que ya se encuentra en su XII edición. José Luis Balcázar, de origen ecuatoriano, y doctorado por la Universidad de Zaragoza obtuvo esta distinción, por su tesis “Selección y caracterización de cepas para la prevención de la forunculosis en trucha común”, que leyó el pasado mes de octubre, obteniendo la máxima calificación por el tribunal: sobresaliente cum laude por unanimidad. (En la imagen, José Luis Balcázar recogiendo muestras en piscifactoria, junto a  Ignacio de Blas)

Esta investigación fue realizada a lo largo de tres años en el Laboratorio de Ictiopatología de la Facultad de Veterinaria, dirigida por Ignacio de Blas e Imanol Ruiz, pertenecientes al Departamento de Patología Animal. El joven premiado ha conseguido además que su trabajo fuera difundido en nueve publicaciones científicas de impacto y hoy en día desarrolla su carrera científica en el Instituto de Investigaciones Marinas de Vigo, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Vino a España para cursar el programa de doctorado “Patología animal: Sanidad Animal”, a través de una beca de la Agencia Española para la Cooperación Internacional (AECI). El elegir la Universidad de Zaragoza tiene una explicación sencilla: El investigador Ignacio de Blas realizó una estancia durante unos meses en el Centro Nacional de Acuicultura e Investigaciones Marinas (CENAIN) de Ecuador, para investigar sobre la epidemiología del langostino. “Conocí allí a José Luis, ingeniero acuícola, una formación que no existe en nuestro país. Me manifestó rápidamente su interés por realizar la tesis en España, le apoyé, y la AECI le becó para realizar esta tesis en nuestro laboratorio”, explica de Blas, detallando que la línea de investigación de este joven se centró desde el principio en la selección y caracterización de bacterias prebióticas que permitieran la prevención de una enfermedad muy común en las truchas comunes: la forunculosis. Para esta investigación se obtuvieron proyectos financiados por el Gobierno de Aragón, cuyo apoyo prosigue, y por el Gobierno de Navarra, durante un año; y desde 2005 se financia con un proyecto de la Junta Asesora de Cultivos Continentales del Ministerio de Agricultura,
Pesca y Alimentación.

La enfermedad de la forunculosis es difícil de controlar con vacunas, porque no funciona eficazmente, según este investigador, que asegura que los probióticos son en cambio una buena alternativa cuando brota la enfermedad en las piscifactorias, momento en el que los investigadores deben seleccionar los ejemplares enfermos, separarlos de los sanos, que no se han contagiado porque en la flora intestinal tienen una bacteria protectora o prebiótica. “En esos cientos de peces sanos es donde nosotros analizamos las miles de bacterias existentes en el intestino. En esas colonias de bacterias se hacen miles de pruebas de inhibición competitiva viendo si al crecer inhiben el crecimiento de la bacteria patógena”, detalla este experto del Laboratorio de Ictiopatología, palabra que procede del griego “ictio” que significa pez y que es un laboratorio de diagnóstico oficial reconocido por el Gobierno de Aragón, por La Rioja y por Navarra. Sólo cuatro ciudades españolas tienen un laboratorio oficial de este tipo, y además también el de la Universidad de Zaragoza se convierte en la sede de la Asociación de Defensa Sanitaria Acuícola.

Este Laboratorio de Ictiopatología, dirigido por José Luis Muzquiz, está reconocido como grupo de investigación por el Gobierno de Aragón. Un lugar donde José Luis Balcázar trabajó a fondo, realizando todo tipo de pruebas de laboratorio, con aportaciones nuevas en metodología, desafíos experimentales en piscifactoría…”Demostró en vivo, en la piscifactoria, que de todas esas miles de bacterias prebióticas, unas 3 tienen un buen potencial, evaluando cómo protegían o no a los peces sanos. “, asegura de Blas, que recalca que estas bacterias prebióticas son la mejor alternativa para disminuir los antibióticos en los animales.

Sobre la existencia de investigaciones que demuestran cómo el uso indiscriminado de antibióticos, especialmente en animales para el consumo, origina problemas de resistencia bacteriana, este investigador asegura que en el caso de los peces es “muy raro que una bacteria o virus salte del pez al humano”, algo frecuente en el caso de las ovejas o vacas. Pero la alternativa frente a los antibióticos es la vacuna o los prebióticos, “que tratan de prevenir y no tratar ya la enfermedad”.

Fuente: http://www.aragoninvestiga.com