LA HABANA (AIN).- Cuando en el mundo escasean el pescado y sus precios internacionales aumentan indeteniblemente, Cuba apuesta por el desarrollo de la acuicultura para elevar la alimentación de la ciudadanía.

 

Programa genuino de la Revolución, esa esfera del Ministerio de la Industria Pesquera (MIP) aportó el pasado año 22 mil 247 toneladas de captura de peces, lo que representó un récord para el país.

El programa de la radio y la televisión Mesa Redonda abordó este viernes la situación y perspectivas de la acuicultura y la camaronicultura en el archipiélago.

Alfredo López, titular del Ministerio de la Industria Pesquera, reconoció que la oferta es insuficiente, pero que el propósito es alcanzar en el 2010

40 mil toneladas de pescado de varias especies de agua dulce, como carpa china (tenca), tilapia y claria.

En el caso de la carpa china, una producción barata y de valor nutricional, se viene trabajando en su industrialización para comercializarla en forma de croqueta con el picadillo de sus bandas, de mayor aceptación, si bien los resultados hasta ahora no satisfacen la demanda.

Todas las provincias cuentan con plantas para la elaboración de este alimento, excepto las de La Habana y Ciego de Ávila, que las tendrán en mayo venidero.

Maritza Linares, subdirectora de Industrialización del MIP, señaló que este año se llegará a las siete mil toneladas de croquetas, de unas tres mil 400 en el 2007.

Anunció que serán montadas más máquinas para preparar el picadillo, a la vez que aumentará el valor agregado con la elaboración de algunas cantidades de embutidos, perros calientes y hamburguesas.

Cuba explota en la acuicultura unas 140 mil hectáreas de superficie (espejo de agua) en grandes y pequeños embalses, y desde hace varios años trabaja en el estudio y aplicación de tecnologías pesqueras de mayor eficiencia.

Para ello se apoya en los centros de investigación -uno de ellos especialmente para la línea pesquera-, en la experiencia de otras naciones y en la de sus propios técnicos y trabajadores.

Cuba posee 26 instalaciones para la obtención de alevines, existentes en todas las provincias y que ponen en práctica tecnologías modernas.

Otra línea de acción es la producción de pienso, tanto para alevines como para el engorde de peces en la cría intensiva en estanques, piscinas y jaulas.

Actualmente, una fábrica ubicada en Santa Cruz del Sur, en Camagüey, trabaja en una inversión para lograr un alimento granulado de mayor flotabilidad y digestibilidad.

También se creará una planta en Santiago de Cuba para cubrir la demanda del crecimiento pesquero acuícola.

En la camaronicultura, de la cual se obtienen importantes recursos financieros en divisas para sostener y ampliar todos estos programas, el país cuenta con dos instalaciones para postlarvas, una en Cienfuegos y otra en Granma.

Además, dispone de siete camaroneras, radicadas en Sancti Spíritus, Camagüey, Las Tunas, Holguín y en la propia Granma.

Hasta el 2003 la captura media de la especie nativa del Caribe fue de poco más de mil 700 toneladas, pero en ese mismo año se emprendió una reconversión tecnológica con el camarón blanco del Océano Pacífico, de ventajas superiores como mayor tamaño, alta conversión de alimento en peso vivo y adaptabilidad al medio.

En el 2005 la producción ascendió a dos mil 360 toneladas, y en el 2007 llegó a casi tres mil 600.

Armando Posada, director del grupo empresarial de la camaronicultura, dijo que se espera completar cinco mil toneladas en el 2010.

En esta práctica se han realizado inversiones industriales de envergadura para elevar la competitividad en la arena internacional.

Acerca de ambas líneas, el ministro subrayó que es preciso elevar la eficiencia, lograr más aprovechamiento de los piensos y potenciar la supervivencia de los ejemplares.

También precisó que, como lo hizo hasta la década del 80 del pasado siglo, Cuba retomará la pesca en altamar, de conjunto con Venezuela, y para ello se labora en la creación de una empresa mixta.

Subrayó que las producciones acuícola y de la camaronicultura, además de los recursos pesqueros de la plataforma marina, constituyen reservas de alimentos para la población y para las tropas en caso de una agresión armada o de intensificación del bloqueo económico estadounidense a la nación.

Fuente: http://www.ain.cu