La industria del salmón rechazo la acusación de que los antibióticos usados en la crianza de salmón vengan siendo hallados a altos niveles en los peces silvestres.

 

La Sunday Tasmanian conoció las pruebas de la industria, realizadas antes de navidad, en donde se hallaban antibióticos en las poblaciones de peces silvestres, incluida la flathead, hasta cuatro veces más altos a los estándares establecidos por la Food Standards Australia New Zealand.

Pero la industria ha rechazado la publicación de los resultados hasta julio, más de seis meses después de las pruebas, mientras que los pescadores recreacionales no reconocen el riesgo potencial.

Los científicos creen que el consumo de altos niveles de antibióticos en los alimentos puede incrementar la diseminación de las bacterias resistentes a los antibióticos a los humanos.

Mientras que los peces de crianza están en cuarentena hasta que alcancen niveles bajos de antibióticos antes de la cosecha, tales salvaguardas no existen para los peces silvestres que pueden consumir el alimento contaminado.

El ejecutivo de Tasmanian Salmonid Growers Association, Pheroze Jungalwalla, admitió que los antibióticos se venían registrando en los peces silvestres en el pasado, pero indico que no hay motivo para alarmarse.

“Estamos contentos con los resultados, así que no tenemos problemas de publicarlos cuando este completos” informó Jungalwalla.

El año pasado se revelo que el Ministro de Industria Primaria, David Llewellyn, estaba seriamente preocupado por los altos niveles de antibióticos usados por la industria del salmón.

En los primeros tres meses del 2007, casi ocho toneladas de antibióticos fueron usados en las granjas de salmón y trucha.