Según un documento elaborado por la Subsecretaría de Pesca y el organismo SalmónChile y difundido hoy, en el mismo período se han eliminado 3.400 toneladas de peces juveniles y adultos.

 

No obstante, estas pérdidas no han afectado significativamente los volúmenes anuales de exportación, destacó el documento, que agregó que el año pasado los envíos superaron los 2.200 millones dólares.

Según los expertos, unas de las fórmulas para evitar la propagación de la enfermedad es que las empresas agrupen sus concesiones en una zona, y se intercambien los derechos entre ellas.

En el sector, esta iniciativa es vista con escepticismo, puesto que, según fuentes de esta industria, hay que empresas que no están dispuestas a transar sus permisos.

Desde el pasado lunes, una misión de la estadounidense FDA se encuentra en Chile con la finalidad de inspeccionar cinco salmoneras acusadas de utilizar hormonas para aumentar el crecimiento de los peces y antibióticos en el tratamiento del virus ISA.

Técnicos chilenos en acuicultura han indicado que la elevada densidad de peces por jaula y la poca distancia entre ellas es uno de los factores que influyó en la rápida propagación de la enfermedad.

Explicaron que mientras en Noruega, primer productor mundial de salmón en cultivo, las densidades son de 15 kilos de pez por metro cúbico de agua, en Chile alcanzan fácilmente los 25 kilos.

En opinión de la directora ejecutiva de la Fundación Terram, Flavia Liberona, la industria del salmón en cultivo, es una empresa que genera empleo y crecimiento, pero no es sustentable.

'Una industria que consume alrededor de ocho kilos de pez fresco para producir un kilo de salmón no es sustentable y no lo va a ser', precisó la dirigente ecologista.

Afirmó que hoy frente a la crisis sanitaria se están 'dando cuenta de los daños a los ecosistemas y, por otro lado, que no hay una responsabilidad para hacerse cargo de lo que pasa con sus trabajadores'.

El presidente de la Federación de Trabajadores de Industrias Pesqueras y Afines, Ricardo Casas, afirmó que el brote del virus ISA generó el despido de más de 2.000 empleados en los últimos tres meses.

Destacó que pese a que el salmón -'oro naranjo' como le llaman algunos- es el tercer producto de exportación de Chile, después del cobre y molibdeno, 'uno no sabe lo que vendrá en el futuro'.

A su juicio, fueron los propios empresarios salmoneros que causaron la crisis debido a los errores sanitarios.

El salmón representa cerca del 25 por ciento de las exportaciones chilenas de alimentos, con un empleo sectorial que alcanza a 53.000 personas, concentradas principalmente en las sureñas regiones de La Araucanía, Los Ríos, Los Lagos y Aysén.

Fuente: EFE