Momarando , Corrientes - Argentina. 

(*) Ante la situación actual del recurso pesquero en la región, el subdirector del Instituto de Ictiología del Nordeste (INICNE), Juan Pablo Roux, se refirió a las condiciones y posibilidades de utilizar la herramienta repoblamiento en los peces de nuestra región. No existen estudios que por el momento avalen esa necesidad.

 

“De cumplirse eficientemente las normas actuales de protección del recurso estaríamos en condiciones de recuperar la cantidad de peces en el río Paraná”.


El repoblamiento es la cría en cautiverio de una especie viviente, con el objeto de devolverla a su antiguo hábitat, ya que por múltiples razones en dicho ambiente se ha producido una merma en la población. Para el caso específico de los peces, es la piscicultura la herramienta que se utiliza con el objetivo de contribuir a la conservación del potencial biológico de las poblaciones nativas de peces, cuyo hábitat ha sido alterado por múltiples factores y corre el riesgo de una reducción o extinción.

Roux, profesional de la Facultad de Ciencias Veterinarias, es uno de los especialistas que trabaja en actividades tendientes al estudio de los peces del Paraná. Consultado por Revista de Ciencia y Técnica, descartó que exista tal disminución del recurso íctico, ya que los estudios que están realizando en el área del Alto Paraná así lo demuestran.

Comentó que actualmente en la provincia y la región se está haciendo piscicultura - cría de peces- con destino de comercialización de la carne, pero no con destino de repoblamiento, salvo casos en fase de implementación en Posadas, a través de un convenio entre la Provincia de Misiones y la Entidad Binacional Yacyretá.

Teniendo en cuenta el reconocimiento de sectores turísticos y de Gobierno sobre la disminución de peces en el Paraná. ¿Se está frente a la necesidad de acudir al repoblamiento?

Estimo que no, pues no hay estudios que así lo demuestren, no hay disminución de peces, lo que está ocurriendo es un fenómeno cíclico y perfectamente conocido por los especialistas de la biología pesquera. Para hacer repoblamiento se requiere un conocimiento previo sobre los protocolos estandarizados de repoblamiento, el estudio de la diversidad de peces de la región donde se realizará la tarea, la biología del o los peces a repoblar y las condiciones del ecosistema.

El Río Paraná atraviesa más que un déficit de peces un desmedido aumento de pescadores (diversas actividades). Conocer cual es la cantidad extractiva disponible de peces y regular su extracción podría revertir esta realidad, junto con otras normativas que no se cumplen eficientemente.

Si así se hiciera: ¿se recuperaría la población de peces?
Es sumamente probable, debido al buen nivel de reproducción de los peces de la zona. Con el cumplimiento de las normas y la aplicación las recomendaciones de la biología pesquera en cuanto a tamaño de primera captura, tipos de artes de pescas permitidos, esfuerzo de pesca, períodos de vedas y el cuidado de áreas de desove y cría, en unos años se recuperaría el recurso notoriamente.

Pero además, debemos aprender a mirar al sistema como un elemento complejo que tiene muchos componentes. De nada serviría repoblar si se mantiene el mismo escenario de pesca y también la acción antrópica (del hombre), que en forma directa e indirecta influye sobre el ambiente acuático. Además, hay que tener en cuenta que mientras no se tomen medidas en conjunto por regiones, por ejemplo tratar estos temas como hidrovía de la Cuenca del Plata y no como es ahora que parece que los problemas son de la provincia de Corrientes, las acciones tendrán poco impacto.

¿Cual es la situación actual en ese aspecto?
Cada provincia trabaja el recurso en forma independiente y no se tiene en cuenta que el río Paraná y su fauna íctica forman parte de una Cuenca.

Otro problema es que cada sector social compite con el otro por el uso del recurso en vez de aprovecharlo y cuidarlo de manera conjunta.

¿Hay experiencias de repoblamiento en la zona?
Hay proyectos de piscicultura de repoblamiento en Argentina desde hace muchos años, como ser en Salto Grande y la Patagonia. En la región en Misiones se está empezando a implementar un proyecto de esa índole.

En la provincia se hacen sueltas de peces criados en cautiverio, pero sólo con el fin de concientizar sobre la necesidad de preservar el recurso. Pero no es beneficioso para repoblar el río utilizar peces que se obtuvieron por técnicas de selección para producir carne, porque lo más seguro es que toda esa población se trate de ejemplares hermanos o muy emparentados, y no es este el objetivo fundamental del repoblamiento.

¿Cómo se debería hacer un repoblamiento en caso de ser necesario?
Mientras la piscicultura se realice con fines comerciales para venta de carne, se estará persiguiendo la uniformidad de los peces en cuanto a tamaño y características genéticas. Para repoblamiento se busca lo contrario, esto es rescatar la diversidad genética de las especies y perpetuarla a las futuras generaciones.

Podemos graficar que en el caso de piscicultura para venta se buscan todos rubios, o todos morochos, o altos o bajos, es decir todos iguales, tal como observamos en un sistema de ganadería o agricultura con fines productivos. Pero para repoblar debemos asegurarnos que estén los rubios, morochos, bajos, altos, flacos, gordos. Así, además de preservar la diversidad, garantizamos que los genotipos se sigan expresando tal como ocurre en el ambiente natural.

Además, debemos tener en cuenta la alta diversidad específica del sistema, un conocimiento acabado de la tecnología de repoblamiento, la dinámica de las poblaciones, las áreas apropiadas para repoblar, el número y tamaño de ejemplares a repoblar, etc. Todo ello acompañado del estudio y monitoreo previo, durante y posterior a repoblamiento.

¿Se trata de copiar modelos o la experiencia en cada río es diferente?

El fundamento teórico está escrito, y es un protocolo con fundamentación científica y técnica. Luego del estudio de este material, lo que se hace es adecuarlo a las condiciones reales del sitio o área donde vamos a realizar dicha acción, sin olvidar lo esencial que es mantener el acervo génico de la o las especies de peces involucradas en el trabajo. A partir de allí planificamos la acción, se inicia la tarea de campo y luego la de laboratorio, donde se capturan los ejemplares adultos que van a integrar el plantel de peces dadores, de estos se seleccionan los peces fundadores, de los anteriores se utilizan los ejemplares maduros y conforman el lote de reproductores.

Las crías de estos reproductores constituirán el lote de repobladores, y los peces que están en el tramo donde se realiza la siembra conformarán el lote de peces receptores. Luego de la siembra se debe hacer el monitoreo y ver como interactúan lote repoblador y receptor.

El stock fundador debe provenir de población salvaje, es decir del mismo ambiente donde se repuebla, y formado por 50% de hembras y 50% de machos, por mas de 50 ejemplares de cada sexo. De esos se obtienen los peces reproductores para luego conformar el stock repoblador en los que se seleccionar el mayor número de cruzamiento entre el stock de reproductores.


El personal técnico actúa directamente posibilitando que se produzca la mayor variabilidad de cruzamiento posible para aumentar la variabilidad génica.

Pero luego, están las características propias del ambiente acuático donde se va a repoblar. Hay que pensar en el pez pero también en el ecosistema con sus propiedades. Donde realizar la siembra, que tamaño, como preparar previamente a los peces antes de la suelta, que medios usaremos para identificar los peces que se utilizan en el repoblamiento y como se hará el monitoreo posterior para estudiar el impacto y los resultados de esta metodología. Y lo que es tan importante como lo anterior, que efectos tendrán los peces sembrados sobre sus posibles presas y/o depredadores.

¿Juega un papel importante la inversión económica en el repoblamiento?
De seguro, el costo es muy alto y si el Estado o alguna institución Nacional o Internacional no hace el aporte, es difícil que otras entidades o personas en particular lo realicen. Por eso es que se torna necesario un debate en serio para determinar la necesidad de repoblamiento, debate que incluya a todos los actores implicados. Si lo dejamos en manos de personas de buena voluntad pero sin los recursos económicos y técnicos necesarios, probablemente se siembren lotes de peces que no representen a la población existente desde el punto de vista genético, lo que a la larga puede empeorar aún más la situación que se pretende corregir.

¿Cómo debería gestarse la discusión para una eventual decisión de repoblamiento?
El primer paso está en uno mismo. Hay que dejar de culparle al otro, y observar qué es lo que yo hice bien y lo que yo hice mal con respecto al recurso, qué es lo que estoy haciendo bien y lo puedo seguir haciendo. Qué es lo que debo dejar de hacer porque está mal, qué es lo que debo adquirir y hacer de ahora en adelante, actuar con respecto y responsabilidad.


Aquí el espectro de actores implicados es muy variado: Sociedad, pescadores, empresas de turismo, comercios, estudiantes, clubes de pesca, municipio, entidades gubernativas, universidades, periodismo, etc. Todos somos importantes desde el lugar que nos toca actuar, en la medida que protegemos el ecosistema nos estamos garantizando un mundo mejor donde podamos vivir todos y mejor.

Después empieza la discusión en conjunto sobre si es apropiado repoblar y cómo hacerlo.


No obstante, reitero, hacer un uso sustentable del recurso íctico actual dejaría en un segundo tiempo la necesidad de repoblamiento, porque si conocemos cuanto tenemos, lo que podemos explotar anualmente y respetamos estos cupos de extracción, garantizamos que las especies continúen dejando descendencia, lo que permitirá que el recurso se mantenga en el tiempo en forma sostenida, permitiendo que las generaciones futuras puedan seguir haciendo un usufructo beneficioso del mismo.


*Tomado de Revista de Ciencia y Técnica de la UNNE