(La-Actualidad).- La posidonia oceánica es una planta marina con un ecosistema muy importante -–por su papel en la oxigenación de las aguas y como alimento y cobijo para numerosas especies marinas-–, cuya presencia en el mar Mediterráneo se está extinguiendo por efectos de la contaminación.

 

Para frenar esta extinción, la Universidad de Murcia (UMU) iniciará a principios se verano un proyecto experimental, en las costas aguileñas, que intentará repoblar gran parte de esta planta.

Según ha informado para La Actualidad Arnaldo Marín, director del estudio y profesor de Ecología de la UMU, el programa está basado en la recogida de semillas que producen estas plantas a fin de germinarlas, posteriormente, en laboratorios -–procurando no alterar las diferentes condiciones de luz, nutrientes y sustratos apropiados para su desarrollo-– y transportarlas de nuevo a su medio natural para favorecer su recuperación.

En palabras de Marín, las praderas de posidonia oceánica constituyen uno de los ecosistemas más característicos y sensibles al Mediterráneo. De hecho, explica, “es una especie tan sensible que cualquier actuación en el mar debe tener en cuenta su presencia”. Detrás de las causas que impiden su progreso está la mano del hombre: vertidos incontrolados procedentes de urbanizaciones, industrias y acuicultura, así como la salmuera de las desaladoras y los efectos de la pesca de arrastre.
El problema que presenta esta especie es su lenta recuperación, de tal manera que una pradera afectada “puede tardar varios siglos en volver a colonizar la superficie y su extensión horizontal puede ser de cinco o seis centímetros al año”, indica el biólogo.

El proyecto, que se titulará ‘Técnicas de Recuperación y Expansión de las praderas de posidonia oceánica mediante reimplante con semillas’, pretende acelerar el proceso natural con la implantación de plántulas procedentes de sus propias simientes.


En breves meses, se realizará la primera prueba de transplante de semillas en un medio natural y se repetirá en los sucesivos años. Si el proyecto es fructífero, la costa aguileña será pionera en este tipo de experimentos, que se extenderán en el futuro a otros litorales mediterráneos. El coste total de la investigación asciende a 360.500 euros y será financiado por el Ministerio de Medio Ambiente. En esta iniciativa participará el equipo de investigación de la Universidad de Murcia, junto con la Universidad de Baleares, el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la empresa Contesma & Comprotec, de Cartagena.

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