Los planes para liberar peces alterados genéticamente en lagos y ríos tienen el visto bueno en el Reino Unido, después que los científicos conservacionistas se manifestaron en contra del proyecto.

 

Según un estudio reciente, la liberación de peces modificados para que los pescadores los capturen es la mejor opción que la crianza tradicional de trucha y podría beneficiar a las poblaciones de truchas nativas.

Esto se debe a que los peces son estériles, y ellos no podrían reproducirse con los peces silvestres.

Las denominadas truchas triploides tienen tres grupos de cromosomas en sus células, en vez de los dos grupos que se encuentran normalmente en los animales diploides.

El estudio de dos años, liderado por Dylan Roberts de la Game and Wildlife Conservation Trust del Reino Unido, investigo el impacto de la liberación de truchas triploides en poblaciones nativas de cerca de 90 ríos en Inglaterra y Wales.

La Agencia Ambiental (EA) del gobierno aprobó el plan la semana pasada, después de la publicación del estudio.

La EA anuncio que para el 2015 se estima que 750 000 truchas triploides serán introducidas cada año en las aguas.

Los animales triploides naturales son muy raros, la triploidia en humanos resulta en aborto o la muerte después de nacido. Pero se pueden crear triploides viables en peces, mediante la exposición de sus huevos a altas temperaturas o presiones con la finalidad de producir un grupo extra de cromosomas.

Según el estudio, los triploides esteriles son una solución al problema del entrecruzamiento de la trucha de crianza con las especies nativas. Los estudios han demostrado que “tener los genes domesticados en los peces silvestres podría ser perjudicial para su supervivencia” y afectaría su capacidad de reproducirse con éxito, dijo Roberts.

Algunos expertos han indicado que los triploides estériles presentan un riesgo ecológico diferente, debido a que ellos podrían emplear más tiempo y energía en alimentarse, y podrían competir con la trucha silvestre.

Pero el nuevo estudio demostró que los peces modificados genéticamente no representan una amenaza, en comparación a los peces diploides de crianza.

Fuente: Check Biotech