Por: Rebeca González López
CÁRDENA (Tabasco Hoy).- Criadores de camarón de estanque en la costa chica de Cárdenas, hicieron un urgente llamado a las autoridades  en la entidad así como a la  Coordinación Regional de la Sedafop , para aplicar un programa de electrificación en la zona de estanques en una longitud aproximada a los 3 kilómetros.

 

Lo anterior ayudaría a evitar que con la falta de electricidad y la ausencia de sistemas de oxigenación, la producción de camarón de vivero se pierda cuando el marisco alcanza una talla comercial.

Arturo Frías Izquierdo y Catarino Izquierdo Rivera, entre otros criadores de especies en estanques o encierros, explicaron que cuando las crías del crustáceo alcanzan una talla comercial (de 10 a 12 centímetros ), el oxígeno en los estanques resulta insuficiente y muere hasta un 30 por ciento de la producción estimada. Como ejemplo citaron que un estanque en el que se estima una producción de 3 toneladas, sólo logran cosechar dos.

En algunos casos, los acuicultores cuentan con bombas de oxigenación o sistemas de aire que trabajan con diesel, pero la mayoría de ellos no tienen estas herramientas por lo que sería de vital importancia la instalación de la red de energía eléctrica en un tramo de casi tres kilómetros comprendido desde un punto conocido como el estanque “ La Majagua ”, hasta “Las Brisas”, ambos lugares en la Azucena.

Los acuicultores indicaron que con la electrificación se beneficiarían 7 estanques además 50 viviendas que se encuentran asentadas a lo largo del tramo antes citado. Principalmente, dijeron que se preservarían 15 empleos directos por cada uno de los 7 estanques acuícola.

Arturo Frías y Catarino Izquierdo, mencionaron que desde hace unos seis año cuando iniciaron la producción de especies en viveros construidos en unas 200 hectáreas de tierras, han mantenido una lucha contra  varias adversidades.

Por principio, indicaron que en el inicio de la nueva actividad que sustituyó a la ganadería y cultivos tradicionales como el cocotero, la mayoría de los acuicultores debió construir sus represas sin ninguna ayuda gubernamental.

“Luego hemos tenido que afrontar la falta de semilla (alevines) para la repoblación de los depósitos; inicialmente comprábamos la larva en Mérida, pero la empresa de esta ciudad cerró actividades y ahora tenemos que traer la materia prima desde Sinaloa, lo cual no sólo encarece los costos de producción, sino que pone en riesgo los ciclos productivos, cuando no hay semilla o los productores no cuentan con los recursos económicos para la compra.

Fuente: http://www.tabascohoy.com.mx