(El Mostrador). La organización Salmón Chile, que agrupa a las empresas salmoneras que operan en el país, aclaró este jueves que éstas no utilizan en ninguno de sus procesos el químico tóxico cristal violeta, que fue detectado en el Reino Unido.

 

La entidad gremial reconoció de este modo el origen chileno del salmón con que se elaboraron las brochetas de salmón cuestionadas, pero aseguró que bajo ninguna circunstancia dicha contaminación pudo haberse producido en Chile.

"No hay evidencia alguna de que se haya utilizado cristal violeta en la producción de salmones y así lo prueban los más de 500 muestreos que en los últimos tres meses ha realizado el laboratorio oficial del Servicio Nacional de Pesca desde diciembre pasado a partidas de salmón chileno, en ninguno de los cuales se ha detectado presencia de este químico", sostuvo mediante un comunicado.

Asimismo, enfatizó que dicho elemento no es usado por "ninguna empresa productora de salmón y de alimento de salmón en Chile" y que los proveedores de las plantas de elaboración de alimento para salmones "han confirmado que tampoco ellos utilizan el cristal violeta en sus procesos".

Salmón Chile señaló que este jueves tomó conocimiento "que la materia prima que sirvió para la elaboración de las brochetas de salmón cuestionadas en Reino Unido sería de origen chileno, particularmente de las empresas AquaChile y Marine Harvest Chile".

Por ello, anunció que junto a las empresas mencionadas resolvió iniciar una investigación para determinar "cómo y en qué etapa llegó el cristal violeta al producto, que fue detectado en Gran Bretaña y reprocesado en Tailandia".

Esto, por cuanto las dudas apuntan a los procesos de trazabilidad utilizados por dicho país asiático.

Sin embargo, sostuvo que las cantidades del químico detectadas no significan mayor riesgo para la salud humana.

"Tal como señaló Findus y la propia Agencia de Estándares Alimentarios de Reino Unido, a los niveles de traza como los que se encontró en los productos afectados, el riesgo para los consumidores es mínimo".

Finalmente, recordó que el cristal violeta no se utiliza en la acuicultura chilena ya que es considerado como "un punto crítico en los programas de análisis de riesgo" y que de hecho no formaba ni siquiera parte del programa de control de residuos que requiere la autoridad sectorial nacional "y que son validados por los países de destino".

"Sin embargo, a partir de la alerta conocida en diciembre, tanto la industria como la autoridad sectorial comenzaron a incluirlo en los controles", concluyó.

Fuente: http://www.elmostrador.cl