Por: Israel Rodríguez
(La Jornada).- La primera planta en el mundo para producir bioenergéticos de tercera generación, que utilizan algas se construirá el próximo año en México y comenzará a operar a finales de 2010, con una oferta energética que a mediano plazo equivaldrá a la mitad de la producción actual de Brasil, vanguardia en la producción de biocombustibles a partir de la caña de azúcar.

 

La Comisión Federal de Electricidad suministrará el dióxido de carbono y el agua caliente que actualmente utiliza la paraestatal en el enfriamiento de sus turbinas, proveniente de de su planta hidroeléctrica de Puerto Libertad, en Sonora al noroeste del país, para evitar que ésta se vierta en el Mar de Cortes.

La planta procesadora en la que cultivará algas verdeazuladas en estanques similares a los utilizados en la acuicultura o en las granjas camaronícolas, será construida por el grupo mexicano BioFields con una inversión inicial de 850 millones de dólares, en un plan de cuatro años. El grupo ciento por ciento mexicano espera que Petróleos Mexicanos adquiera el combustible.

Sin embargo, en caso de que la paraestatal no lo compre se destinará al mercado estadounidense. “Estamos a 300 kilómetros de California y Arizona”, afirma en entrevista con La Jornada Sergio Ramírez, vocero de BioFields, quien calcula que en 2020 Estados Unidos consumirá 30 mil millones de galones de etanol y sólo tendrá capacidad para producir entre 12 mil y 18 mil millones. Incluso se puede vender el bioetanol a Japón, indicó.

La diferencia con otros métodos tradicionales en la obtención de etanol, como los utilizados con algas, maíz, caña de azúcar, jatropha, remolacha, radica, en el caso de las algas, que no se trituran ni se matan estos organismos para obtener el aceite.
Explicó que la tecnología creada por AlgenolBiofuels, de la que la empresa mexicana obtuvo la licencia, usa las mismas enzimas que en la elaboración de cerveza, vino, bebidas energéticas, o fermentación de los azúcares provenientes del maíz o la caña de azúcar para producir etanol.

Las algas verdeazuladas producen etanolen forma natural en condiciones idóneas, por lo que la tecnología de tercera generación, simplemente las optimiza para que el proceso de producción de azúcares y su fermentación en etanol y potencialmente otros biocombustibles, se logre a nivel intracelular de manera directa y en grandes cantidades.

La planta será construida contigua a la hidroeléctrica de Puerto Libertad en Sonora.

Fuente: http://www.jornada.unam.mx