Por Norimitsu Onishi
(El Universo).- El veneno ha sido una parte tan esencial del fugu, el potencialmente letal pez globo de apariencia chistosa valorado por los japoneses de buen comer, como el sabor distintivo de su costosa carne. Ahora, piense en el fugu, pero sin veneno.

 

Gracias a los avances en la investigación y el cultivo del fugu, los piscicultores ahora producen en masa peces fugu tan inofensivos como los pececillos dorados.

Le han eliminado el veneno al hígado del fugu, considerado tanto su componente más delicioso como el más letal, cuyo consumo ha ocasionado las muertes de un sinfín de japoneses a través de los siglos, y cuya venta sigue siendo ilegal.

Sin embargo, lo que podría verse como una posible buena noticia para los conocedores gastronómicos se ha convertido en motivo de polémica: poderosos intereses en la industria del fugu, explotando los persistentes temores de seguridad, luchan por mantener la prohibición sobre el hígado del fugu, incluso en los peces libres de veneno.

“No la aprobaremos”, aseguró Hisashi Matsumura, presidente de la Asociación de Fugu de Shimonoseki y vicepresidente de la Asociación Nacional de Fugu, sobre la legalización del hígado de ese pez.

Shimonoseki, ciudad portuaria en el suroeste nipón que funge como un enorme distribuidor, compra fugu de todo Japón y China, lo limpia y le elimina su veneno de manera experta, antes de embarcarlo a todo Japón y lugares tan remotos como Nueva York.
Pese a que la participación de Shimonoseki ha caído en años recientes, aún controla más o menos la mitad del mercado de fugu japonés.

No obstante, el negocio de la ciudad, que depende del hecho de que el fugu es venenoso, ahora enfrenta una amenaza por el hígado sin veneno del fugu de granja.

De hecho, una prefectura en Kyushu, al sur de Shimonoseki, ya lo sirve. Un poblado en otra prefectura ha tramitado una solicitud para ser designado zona especial de consumo de hígado de fugu de granja.

Matsumura insistió que el hígado del fugu, fuera cultivado o natural, simplemente era demasiado peligroso.

Sin embargo, los investigadores y piscicultores señalan que Shimonoseki se opuso a la legalización del fugu de cultivo simplemente porque temía perder su control sobre el mercado de fugu.

La oposición de la ciudad, dicen los investigadores y piscicultores, sofoca la apertura de nuevos mercados y priva a los aficionados del buen comer la oportunidad de probar el foie gras de fugu.

Fuente: http://www.eluniverso.com