Por: Óscar Javier Siza Moreno*

Los recursos marítimos y fluviales colombianos poseen amplios potenciales económicos y sociales, sin embargo, la crisis mundial de la pesca presenta grandes retos para la política alimentaria y el desarrollo sostenido del sector pesquero.

 

Según la FAO, la acuicultura presenta una fuente alternativa de proteína para la seguridad alimentaria mundial, una visión complementaria con las políticas agropecuarias del país en los últimos años.

Es así como la acuicultura nacional, incluido el camarón, ha presentando un fuerte y regular crecimiento, pasando de 35.532 toneladas en el 2001 a 78.471 en el 2007, lo que equivale a un incremento del 120% en seis años, con un crecimiento anual promedio de 14.23 %.

El valor de los proyectos de acuicultura en el 2007 que fueron apoyados y financiados por Agro Ingreso Seguro y FINAGRO sumaron alrededor de 18 mil millones, estos proyectos sirven para sustentar los fuertes encadenamientos productivos que dan cuenta del crecimiento, se destacan las regiones de Huila y Meta para la Piscicultura, y Sucre y Bolívar para la camaronicultura.

En contraste, en los últimos años, la pesca ha mostrado irregularidad en el tonelaje de los desembarcos debido, como lo señala la FAO, a efectos climatológicos, la contaminación de las ciénagas y de los ríos, la erosión de los cursos fluviales y, por supuesto, la sobreexplotación del recurso; sin embargo, el 2007 trajo consigo incrementos en la producción pesquera continental. Por ejemplo la cuenca del Magdalena que reportó 6.060 toneladas en el 2006, en el 2007 registra 9.880, es decir, un crecimiento del 63%.

Por su parte la pesca marítima, mayoritariamente industrial, reporta menos toneladas, debido a las malas condiciones climáticas materializadas en una fuerte temporada de huracanes y tormentas en el mar Caribe y los fenómenos del niño y la niña en el Pacífico. Así mismo, la devaluación del dólar y los altos precios del combustible, afectaron directamente el número de zarpes y faenas; reportándose en 2007, 78.205 toneladas de desembarcos en el Pacífico y 8.037 en el mar Caribe, lo que significó un declive en la producción de 11% respecto al 2006.

Ante estas circunstancias, el Ministerio de Agricultura gestionó ante el Ministerio de Minas y Energía la expedición de la Resolución 181567 del 5 de octubre de 2007, a través de la cual se otorga un subsidio de $1.000 por galón a las embarcaciones de menos de 380 toneladas de acarreo.

Dadas estas circunstancias y la complejidad inherente al sector, cualquier medida que busque optimizar la explotación pesquera y acuícola debe estar respaldada por una institucionalidad específica que responda a las características de los recursos y su relación con el entorno ecológico y socio-económico.

En este sentido el “Estatuto de Desarrollo Rural” consignado en la Ley 1152 de 2007, encargó las funciones de registro y control de la actividad pesquera al ICA, dejando para el INCODER las actividades de promoción y fomento del desarrollo productivo del sector; de la misma forma decretó que el primero de enero de 2008 entrará en funcionamiento la Dirección de Pesca y Acuicultura del Ministerio de Agricultura que tiene a su cargo la formulación de políticas de desarrollo, ordenamiento e investigación del sector.

Este reordenamiento institucional busca darle el carácter práctico y organizado a las funciones institucionales con miras al fortalecimiento del sector pesquero y acuícola del país, así como imprimirle rigor a las funciones de inspección, vigilancia y control, instrumentos fundamentales para garantizar la sostenibilidad del sector. Igualmente, a través de esta nueva institucionalidad, se espera gestionar una promoción más focalizada a la investigación y la pesca y la acuicultura sostenibles.

Puede descargar el informe aqu í.


* Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural
Agronet