(América Economía).- La crisis que enfrenta la industria salmonera de Chile, cuyas exportaciones reportan al país US$ 2.200 millones al año, es “transitoria” y a finales de 2009 se comenzará a observar una progresiva recuperación, coincidieron en señalar empresarios y analistas del sector consultados por AméricaEconomía.com.

 

La depreciación del dólar frente al peso, el aumento en los costos y los problemas laborales, sumado a los factores sanitarios como el virus ISA -una enfermedad viral que ataca a los peces pero no a los humanos- han obligado a algunas industrias a evaluar la posibilidad de cerrar sus puertas y, a otras, a bajar su producción.

Pese a ello, en la industria se muestran optimistas y estiman que la demanda y los precios aumentarán debido a la baja en la producción chilena y noruega prevista para este año. “Dado que el principal factor que impacta los precios está asociado a variaciones de producción, esperamos que el nivel de precios se incremente producto de un menor crecimiento de la producción noruega y la caída de la producción chilena que estamos proyectando para 2008”, reza un informe de la analista Patricia Pellegrini, del departamento de Estudios de LarraínVial.

Además, la crisis sanitaria, que ha generado cierta preocupación en el sector por el contagio del virus ISA y el Cáligus (o piojo de mar) en algunos centros de cultivo al sur del país, parece estar bajo control y los especialistas coinciden en relativizar su impacto en la industria hacia el mediano y largo plazo.  

El virus ISA, que afecta principalmente al salmón del Atlántico, pertenece a la familia de la influenza y fue reportado por primera vez en Noruega en la década del ‘80. También ha sido detectado en Canadá, Escocia y Estados Unidos, donde han aprendido a convivir con él, tomando las precauciones necesarias para no bajar el nivel de productividad.

“Estos países han logrado controlar las pérdidas asociadas. En Chile las repercusiones han sido menos significativas de lo que se ha hablado”, afirma Pellegrini, quien agrega que “la industria chilena tendrá que aprender a convivir con el virus ISA, el que esperamos se siga expandiendo”.

“El ISA ataca por consecuencia del Cáligus, que es un piojo de mar que afecta el sistema inmunológico del pez”, aclara por su parte, Germán Malig, gerente general de Nalcahue y uno de los directores de Salmonchile, la Asociación de la Industria del Salmón del país sudamericano.

Las compañías han conseguido bajar considerablemente la carga de Cáligus por pez, dice Pellegrini, quien estima que se puede esperar que la situación sanitaria mejore considerablemente. Pese a ello, el impacto sólo se verá concretado en algunos años más y la producción sufrirá una merma. “Dado que el periodo de cultivo es largo, por mucho que hoy esté bajando la carga de Cáligus, eso lo vamos a ver reflejado en las cosechas de dos años más, o de un año y medio”, afirma Pellegrini.

La industria del salmón y la trucha en Chile genera más de 50.000 puestos de trabajo, y es responsable por el 45% del total de importaciones de salmones y truchas hechas por los Estados Unidos.

Los costos seguirán altos. La especialista de LarraínVial aclara, sin embargo, que los costos seguirán manteniéndose altos en la industria. Durante 2008 se estima que subirán alrededor de 15% con respecto a 2007, producto del incremento en los precios tanto de la harina y del aceite de pescado, como de sus sustitutos vegetales.

“Es esperable que haya mejoras a nivel de costos a fines del segundo semestre de 2009, aunque hay que tener claro que parte importante de los mayores costos que han tenido las compañías han estado asociados a variables que no disminuirán. Hay un 50% de mayor costo que responde a un cambio estructural y otro 50% que bajaría con las mejoras sanitarias y productivas”, sostiene Pellegrini.

A pesar del difícil momento que vive la industria salmonera chilena, producto de los bajos precios y los mayores costos, el futuro de la industria no deja de ser auspicioso, asegura. Todo indicaría que la crisis podría ser superada hacia finales de 2009 o en el primer semestre de 2010, cuando se espera que se registre un aumento de la producción y un mayor control de los problemas sanitarios.

“Creo que hay un desconocimiento del tema”, advierte el gerente general de Nalcahue, Germán Malig, quien cree que aunque la crisis podría ser peor no alcanzará su máxima gravedad en Chile. La crisis es “transitoria”, dice Malig y, en sintonía con la mayoría de los empresarios del sector, asegura que “nos queda todavía un 200% para crecer”.

Fuente: http://beta.americaeconomia.com