Por: Raquel Garrido
(Málaga Hoy).- La instalación de ocho nuevos cultivos en los próximos años consolidarán el liderazgo de la provincia de Málaga como la principal productora de mejillones en cautividad de toda Andalucía. Sólo dos empresas cuentan con una concesión en estos momentos para criar moluscos en Torre del Mar y Marbella, aunque juntas superaron las 500 toneladas el año pasado.

 

Las nuevas autorizaciones permitirán multiplicar por diez la producción actual de estos moluscos y crear unos 200 puestos de trabajo en la provincia. El vicepresidente de la Asociación de Empresas de Acuicultura Marina en Málaga y Granada, José Juan Nogales, aseguró ayer que la inversión para poner en marcha los ocho cultivos rondarán los 12 millones de euros, mientras que las zonas más aptas para su ubicación son Estepona y los puertos de Benalmádena, Fuengirola y Caleta de Vélez.

Málaga y Cádiz son las únicas provincias andaluzas donde se cultiva mejillón en la comunidad, aunque en los próximos años está previsto que se amplíe el sector gracias a otras 16 concesiones repartidas en el litoral andaluz.

Pero si en el cultivo de este molusco Málaga está a la cabeza, en el de lubina y dorada la provincia aún está muy por detrás de otras zonas como Huelva o Cádiz. Hasta ahora sólo hay tres instalaciones distribuidas en Marbella, Benalmádena y Málaga. Esta última está situada frente a la zona de El Palo y cuenta con 12 jaulas con capacidad para 280.000 peces cada una.

Pertenece al grupo Culmarex, que lidera el sector en España, y hace un año que se hizo cargo de esta instalación situada a un kilómetro de la costa. "El año pasado tuvimos una producción de lubina de 600 toneladas, aunque la idea es duplicar esta cifra a lo largo de este año", explicó Tomás Hernández, representante de la empresa.

El principal inconveniente que supone la cría de pescado en cautividad es el elevado coste de los piensos y alevines, y que en algunos casos acaparan el 80% de la inversión. Para producir un sólo kilo de pescado se necesitan dos kilos de pienso.

Pero, además, el tiempo medio que necesitan estas especies para alcanzar el peso comercial se sitúa en los 15 meses, lo que desanima a muchos inversores a iniciar la actividad.

La lentitud en la tramitación de estas concesiones es otro de los motivos, según el representante del colectivo, que han estancado el crecimiento del sector. Aún así, la producción de lubina en Málaga superó el año pasado las 323 toneladas, mientras que la dorada no llegó a las 37.

Sin embargo, la producción acuícola actual es aún insuficiente para atender la demanda de la provincia, donde se importa gran parte del pescado fresco que se consume.

Fuente: http://www.malagahoy.es