Huila. El secretario de Gobierno del Huila, Eliseo Motta, explicó a EFE, que los peces perecieron por falta de oxígeno en el agua en el embalse de Betania, localizado a unos 260 kilómetros al suroeste de la capital colombiana de Bogotá, que afronta "los niveles más bajos a los que se ha llegado históricamente", en temporada seca.

 

"El fenómeno del niño y la ola calurosa en esta zona han sido sin precedentes y propiciaron esta situación de la evaporación de las aguas del lago", manifestó el secretario de Gobierno. En la región existen 65 granjas de acuicultura y piscifactorías de las que depende la economía de unas 1.500 familias.  "Se han perdido unos dos millones de dólares (1,5 millones de euros) al costo de producción" acotó Motta.

El fenómeno del Niño ha generado cambios climáticos que registraron temperaturas extremas récord en varias regiones del país, que fueron la causa de incendios que destruyeron más de 16 mil hectáreas y heladas que destruyeron cultivos en las zonas frías.

INDEMNIZACIONES
Este lunes (madrugada del martes en España) el Gobierno de Colombia dijo hoy que entregará recursos, mediante apoyos directos, por un valor superior a los 1.500 millones de pesos colombianos (514,25 millones de euros), a los piscicultores que se han visto afectados por la muerte de 800 toneladas de peces.

El ministro de Agricultura, Andrés Felipe Arias, fue el encargado de anunciar las ayudas, después de reunirse con los representantes de estos pequeños productores.
 
Arias indicó que de esta cantidad, mil millones (342,84 millones de euros) serán apoyos directos y los otros 500 millones (171,4 millones de euros) se destinarán a un proyecto de ordenamiento de la actividad de la pesca en esta región que será desarrollado por el Instituto Colombiano de Desarrollo Rural (Incoder).

El Ministro añadió que el plan de ayuda se está organizando y que, este jueves, una delegación del Gobierno, que estará encabezada por el viceministro de Agricultura, Fernando Arbelaez Soto, par explicar a los productores la forma de acceso a estos recursos para solucionar la crisis.

"Estamos mirando también como el crédito puede aliviar la situación, estamos trabajando a ver que tipo de garantías se pueden utilizar a la hora de estructurar estos créditos, ya que en esta actividad hay algunos problemas de garantías", dijo.

El Ministro de Agricultura confirmó que esta situación es consecuencia de la reducción del nivel del embalse, lo que reduce la presencia de oxigeno, descartó de esta manera que la mortandad de peces se haya producido por la contaminación del agua.
 
"Se buscará unos buenos oficios para solicitar a la empresa EMGESA (firma encargada de este embalse) que restaure el nivel del embalse para que no se sigan afectando los productores", manifestó.

El ministro Arias hizo un llamamiento a la Secretaria de Salud local, para que el pescado que está en descomposición sea enterrado o incinerado, para evitar la comercialización inescrupulosa.

"Tampoco podemos generar una alarma, porque el pescado capturado vivo, no tiene ningún problema. Los consumidores pueden diferenciarlos por el olor del pescado, por el brillo de los ojos, entre otras características".

Según datos de la presidencia de Colombia, los afectados por la muerte de los peces son unos 70 productores, de los que seis son grandes productores y el resto son pequeños y medianos productores, cuyas pérdidas se estima que podrían alcanzar los cuatro mil millones de pesos colombianos (1.371 millones de euros).

Las exportaciones en la zona del Huila de pescados como la tilapia pueden llegar a ascender a 60 millones de dólares (45,48 millones de euros) anuales, lo que supone la mitad de las exportaciones de tilapia en todo el país. En su gran mayoría el mercado de destino es Estados Unidos.

A pesar de la situación, dijo el ministro de agricultura, no se puede hablar de problemas de suministro de estos pescados en el país, ya que existen otras regiones que también se dedican a la acuicultura.

"Hay que estar muy vigilantes, no solo en el precio, sino en la calidad y las tallas, recuerden que tenemos que controlar eso, para que no se siga minando ese recurso que tiene Colombia, el cual no ha sido bien manejado en las últimas décadas, lo que genera un deterioro ambiental", destacó Arias.