Vancouver. De acuerdo a un nuevo estudio, algunos peces modificados genéticamente parecen cambiar de personalidad cuando ellos dejan las condiciones de laboratorio por un ambiente más “natural”.

 

El estudio mostró que el salmón modificado genéticamente, para crecer 25 veces más rápido que los salmones salvajes, tiene un pobre crecimiento en el “ambiente natural”. No obstante, aun si los peces modificados no crecen hasta un tamaño grande en la naturaleza, los investigadores dijeron que aun es prematuro para conocer si es seguro sacar a los peces fuera del laboratorio.

 

La preocupación continua sobre el riesgo que los peces modificados genéticamente poseen para la naturaleza; la inquietud de los conservacionistas por el escape de peces transgénicos que puedan dañar a las poblaciones salvajes por el incremento de la competición por alimento, ha conducido a los investigadores del Center for Aquaculture and Environmental Research in Vancouver, ha evaluar el salmón coho transgénico, con la finalidad de predecir las consecuencias ecológicas del escape de los animales modificados genéticamente.

 

Los peces criados en laboratorio, crecían hasta un tamaño 25 veces mayor que el coho normal. Los investigadores diseñaron un “arroyo” de 5 por 1 metro en su laboratorio, con rocas, troncos, y pequeñas truchas arco iris para el salmón las devore. El crecimiento de coho en este ambiente estimulante es solo dos veces que el de sus primos salvajes y consumieron menos presas que sus homólogos que crecían en el hatchery.

 

Sin embargo, las pruebas de laboratorio sugieren que los peces transgénicos son predadores más agresivos que el salmón salvaje, lo que incrementa la preocupación de que ellos pueden dañar a los peces nativos, si escapan a la naturaleza.

 

A pesar de estos, al parecer, tranquilizadores hallazgos, los investigadores advirtieron que no se debe concluir que los peces modificados genéticamente no representan riesgo para las poblaciones naturales. “el ecosistema que nosotros creamos de ninguna manera representa fielmente la naturaleza” dijo Robert Devlin, un biólogo molecular del centro.

 

William Muir, un genetista de la Purdue University en Indiana, quien ha desarrollado modelos computarizados para predecir como los peces transgénicos pueden alimentarse en la naturaleza, esta de acuerdo de que los ambientes simulados no sustituyen a la naturaleza. Aun, el indica que el estudio es “extremadamente importante” y resalta que este provee evidencia de que los peces transgénicos tienen un menor riesgo del que nosotros pensamos”.

 

El reporte fue publicado online esta semana en el Journal Proceedings of the National Academy of Sciences (DOI: 10.1073/pnas.0608767104).