El Grupo de Toxicología de Metales y Contaminantes Orgánicos de la Facultad de Farmacia de la Universidad de Sevilla está investigando los riesgos derivados de la contaminación con Microcistinas (MC) de los peces procedentes de piscifactorías y masas de agua, con objeto de evaluar el riesgo tóxico del consumidor y el estado sanitario de los propios pescados. De hecho, ya se han detectado floraciones tóxicas en el río Guadiana, cuyas aguas se destinan al riego de cultivos, actividades recreativas y prácticas deportivas.

 

Las Microcistinas son toxinas procedentes de cianobacterias tóxicas presentes en aguas superficiales, que pueden bioacumularse en pescados y moluscos de consumo público a niveles próximos e incluso superiores a la Ingesta Diaria Tolerable (IDT), establecida por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

La acción de las MC en humanos provoca fundamentalmente alteraciones gastrointestinales, renales, reacciones alérgicas e inmunotóxicas y síntomas parecidos a la neumonía. Sin embargo, se considera que uno de los peligros potenciales y de mayor interés radica en los efectos tóxicos crónicos, a causa de su acción promotora de tumores en animales de experimentación.. La Microsistina-LR (MC-LR), de hecho, está clasificada como posible carcinógeno por la Agencia Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (IARC).

Según palabras de la catedrática de Toxicología de la Universidad de Sevilla y responsable del proyecto, Ana María Cameán, diversos estudios epidemiológicos “sugieren una mayor incidencia de cáncer de hígado y colorrectal en zonas cuyas aguas de bebida están contaminadas por MC. Esto refuerza la necesidad de evaluar la contribución de otras fuentes de exposición humana, como son los alimentos”.

La expansión alcanzada en los últimos años por la piscicultura en España y la importancia del sector de la pesca continental también justifican la relevancia y necesidad de llevar a cabo estas investigaciones.

El grupo trabaja con dos especies de pescados: la Tilapia y la Tenca. La Tilapia, en primer lugar, es uno de los pescados que más rápidamente se ha introducido en la acuicultura, como consecuencia de la facilidad que presenta su manejo, la gran capacidad de adaptación a condiciones adversas y fácil reproducción.. La Tenca, por su parte, tiene un alto valor gastronómico, lo que ha aumentado su cultivo, es de cría fácil en lagos y embalses de cuencas de ríos como el Guadiana, además de tener especial interés para la repoblación de espacios naturales y la pesca deportiva.

El grupo dirigido por la profesora Ana María Cameán se ha marcado entre sus objetivos, para minimizar los efectos tóxicos de las Microcistinas, el estudio de la potencial aplicación de sustancias antioxidantes en la dieta de los peces, como medio de contrarrestar los efectos perniciosos.

Este proyecto, denominado Contaminación de pescados de consumo público con Microcistinas: métodos in vivo e in vitro de evaluación de la toxicidad y prevención de riesgos tóxicos derivados, está financiado por un proyecto I+D+i del Ministerio de Educación y Ciencia.

Fuente: http://www.andaluciainvestiga.com