HUELVA (Terra).- El Laboratorio de Control de Calidad de los Recursos Pesqueros de la Consejería de Agricultura y Pesca, ubicado en Cartaya (Huelva), ha logrado acreditar un nuevo método para detectar salmonella basado en técnicas de inmunofluorescencia, que permiten una detección más rápida que con el método anterior.

 

La acreditación viene por parte de la Entidad Nacional de Acreditación (ENAC) que ha ampliado el alcance de la norma UNEEN-ISO/17025 que el año pasado otorgó a dicho laboratorio en reconocimiento a su competencia técnica para la realización de análisis físico-químicos, microbiológicos y toxicólogos en productos procedentes de la pesca y la acuicultura.

La aplicación de esta nueva técnica, ha informado la administración autonómica, supone un gran avance tanto para el sector pesquero como para los consumidores y traerá consigo importantes mejoras en el campo de la seguridad alimentaria de los recursos pesqueros andaluces.

La técnica se llevará a cabo en las instalaciones del Laboratorio de Control de Calidad de los Recursos Pesqueros, cuyo principal cometido es asegurar la calidad sanitaria de los productos pesqueros y acuícolas.

La acreditación es el resultado de un proceso que ha implicado un elevado esfuerzo y un alto grado de investigación. Los requisitos son cada vez más rigurosos para los laboratorios de ensayo, que tienen que enfrentarse a una norma que abarca no sólo el sistema de documentación, servicio al cliente, compras y suministros, sino también la validación de los métodos de análisis empleados, para lo cual es necesario el diseño y desarrollo de experiencias muy complejas.

Durante 2007, el personal del laboratorio realizó 24.057 controles analíticos en las zonas de producción, trabajos en los que también están incluidos los análisis realizados en el estuario del río Guadalquivir, una zona de especial vigilancia desde 1998.

Este plan de vigilancia específica está diseñado para evaluar el contenido en metales pesados de las diferentes especies comerciales de moluscos, crustáceos y peces.

Los resultados de los controles ofrecen una descripción detallada de los valores hallados tanto en el agua como en los moluscos y en el resto de invertebrados estudiados, cuyo objetivo es garantizar la calidad de los productos que se destinan al consumo humano.

Ello permite la adopción de medidas preventivas en los casos en los que se detecten niveles por encima de los legalmente establecidos.

Fuente: Terra Actualidad – EFE