Por: Álex Medina
(La Voz Digital).- Índice de conversión y tasa específica de crecimiento. Son los dos términos con los que trabaja y se desarrolla Caditec Testing. Los conceptos suenan a periódico salmón, a grandes cuentas de grupos financieros o a planes de negocio ambiciosos e inmediatos. Pero no. Esta pyme puesta en marcha con capital belga y nave industrial en el Polígono El Trocadero (Puerto Real) trabaja con peces. Para ser algo más específico con los términos, en investigación sobre la nutrición aplicada de peces criados en plantas acuícolas.

 

Es decir, es la primera línea de un negocio que debe ir necesariamente al alza como es la acuicultura (y en el que Cádiz todavía es una referencia nacional). Caditec trabaja con la alimentación de las crías, investiga su desarrollo, analiza los resultados y establece qué pienso o qué aceite desarrollan a mayor velocidad la dorada, la lubina o la trucha. Las empresas solicitan un estudio sobre el comportamiento de un producto alimenticio y ellos prueban en una escala científica las consecuencias sobre las especies.

Los resultados siempre se basan, precisamente, en la tasa específica de crecimiento y en el índice de conversión. «Cuanto mayor crecimiento y menor conversión tenemos, mejor es nuestro resultado», resume Rocío Robles, directora técnica de la empresa de I+D.

Ambos conceptos podrían utilizarse a la perfección en cualquier facultad de Dirección de Empresas y no sólo en acuicultura. La tasa de crecimiento responde a una realidad más o menos obvia, como es el volumen que gana el pescado dividido por el tiempo que ha tardado para alcanzar ese estado (la proyección de una empresa, por ejemplo).

La conversión también se fija en el peso del animal; en concreto, es el resultado de dividir la cantidad de pienso necesario para obtener un kilo de pescado (en el mundo económico, sería la inversión que se ha requerido para lograr un objetivo). «En este caso, el 1 es el objetivo ideal, porque significaría que sólo se ha necesitado un kilo de pienso para producir un kilo de carne», explica la responsable científica de esta pyme con clientes de todas partes del mundo: Bélgica, Holanda, Estados Unidos... así como otras firmas nacionales de crianza de pescado.

Licenciada en Biología por la Universidad de Sevilla, Rocío Robles trabajaba para la Universidad de Gante (Bélgica) cuando salió la oportunidad de desarrollar un proyecto financiado por la UE y con la participación de la Universidad de Cádiz y de Inve (una firma belga). Durante cinco años, el laboratorio húmedo de la facultad gaditana fue la casa de esta onubense. Hasta que parte de los dueños de Inve decidieron abrir Caditec Testing para seguir trabajando en nutrición aplicada de forma más específica. La relación con las aulas no se ha perdido del todo, ya que durante casi todo el año siempre hay un par de estudiantes de prácticas (igualmente, suele haber alumnos europeos, adscritos al programa Leonardo de la Unión Europea).

Balance

Mientras tanto, y según explica Rocío Robles, «las cosas van bastante bien y estamos satisfechos con nuestra cartera de clientes». No en vano, las instalaciones de la nave puertorrealeña se antojan algo pequeñas para el potencial de Caditec, cuyos estudios precisan de dos o tres meses de duración y que alberga capacidad para analizar al mismo tiempo seis sistemas de análisis distintos.

Esta semana pasada, y sin una utilización completa de los tanques, Rocío Robles y sus dos compañeros (a los que hay que sumar el gerente y los estudiantes) alimentaban a cerca de 3.000 pescados: doradas, lubinas y tilapias (pez dulce procedente de América). En otros momentos, han criado a truchas, langostinos blancos (variante sudamericana), rodaballos...

«No nos cerramos a nada, y una prueba de ello es que tratamos a animales de agua dulce, que requieren condiciones muy específicas», subraya Robles. Otra muestra de la eficacia de Caditec es su inclusión en el proyecto Aquamax, impulsado por la UE y que pretende probar el beneficio de alimentar pescados con piensos que incluyen proteínas de origen terrestre.

Fuente: http://www.lavozdigital.es