Por Elia Simeone R
(La Prensa Austral).- El explosivo aumento de las peticiones de concesiones acuícolas encendió la luz roja en Magallanes. Ahora, hay más de mil peticiones de esta naturaleza en trámite, mientras persisten los cuestionamientos por el daño ecológico y la presencia del virus Isa en las aguas regionales.

 

De todo esto están conscientes las empresas que se dedican al rubro y, por ello, la Asociación de la Industria del Salmón en Chile A.G. (SalmonChile) inició un fuerte lobby en la zona para acallar o, al menos, atenuar los cuestionamientos y recelos existentes.

“La industria del salmón puede expandirse armónicamente en la región de una manera sustentable. Su crecimiento se da de la mano de otros sectores productivos, como el turismo”, aseguró el gerente general de SalmonChile, Rodrigo Infante.
Frente a los problemas registrados en los centros de cultivos de otras zonas del país, principalmente la X Región, la intendenta de Magallanes, Eugenia Mancilla, impulsa una loable iniciativa, pionera en Chile, para generar un protocolo que establezca resguardos medioambientales y laborales.

Con la asistencia de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO, en su sigla inglesa), Magallanes tendrá este protocolo, cuya suscripción será condición necesaria para que se otorguen las calificaciones medioambientales de los proyectos acuícolas.

SalmonChile remarcó que la industria es una de las más reguladas en Chile, con normativas específicas para sus operaciones, y que está bajo supervisión de diversas entidades públicas como la dirección del Trabajo, el Sernapesca, la Directemar y el Sag.

Más allá del protocolo, el gran desafío de Magallanes es realizar un ordenamiento de los sectores donde es factible que se instalen las piscinas de esta industria, sin que afecte a otros pilares del desarrollo regional, como el turismo.

El problema radica en la definición de las Areas Aptas para la Acuicultura (AAA), que en el caso de Magallanes se extienden sin consideración de los puntos estratégicos de los circuitos de navegación y paseos turísticos, amén de lugares donde se desarrolla la pesca artesanal, que también reclama la intromisión de la industria del salmón.

USO ARMONICO DEL BORDE COSTERO

Conciente de estas críticas, Rodrigo Infante planteó que tienen como desafío lograr el uso armónico del borde costero y coordinarse con la pesca artesanal, el turismo y otras actividades.

Dijo que es perfectamente posible que resignen concesiones en lugares en que Magallanes defina que es inadecuado que se instalen centros de cultivos. Un caso que puso como ejemplo es el canal de las Montañas en Ultima Esperanza.

Los representantes de diversas empresas instaladas en la zona remarcaron que la región es vasta en término de espacio y costas, por lo cual son infinitas las posibilidades de establecer puntos que resulten convenientes tanto para el desarrollo de la industria como de otras actividades.

Fuente: http://www.laprensaaustral.cl