FORMOSA (Formosa Hoy).- El asesor en materia piscícola del Ministerio de la Producción, Néstor Gromenida, elogió las condiciones favorables que brinda la provincia a la hora de encarar un emprendimiento de pacú, destacando el tipo de suelo y el agua cálida, atractivos a los que se le suma la tecnología que aplica el Gobierno formoseño para desarrollar la actividad

 

“El pacú es de nuestra cuenca, es una especie nativa originaria del río Paraguay y de la cuenca del Plata –explicó Gromenida-. Encuentra en Formosa condiciones favorables de suelo, (topografía), aspectos climáticos como la luminosidad y la energía en el ambiente, lo cual hace que esta especie de aguas cálidas pase bien los inviernos y complete su ciclo”.

“Además es muy importante la tecnología que ha desarrollado Formosa en los últimos 15 años, que permite que hoy sepamos qué hacer con el producto, cómo criarlo, qué es lo que come, tener índices de crecimiento para que la actividad sea rentable y principalmente la elaboración de diferentes productos que hacen que esa carne llegue a las diferentes mesas, de diversas formas”, ponderó.

“La otra ventaja de esta especie es que es omnívora con tendencia a herbívora, lo que permite que alimentos de origen vegetal (granos, cereales y oleaginosas) se transformen en carne de pescado”, significó, agregando que “esto posiciona al pacú en un nivel de la pirámide alimenticia que lo hace legible, porque ya no depende de otras proteínas como ser las animales o las de pescado, que ya son cada vez más escasas”.

Cría en Formosa

Seguidamente, el asesor de la cartera productiva hizo referencia a los diferentes aspectos concernientes al proceso de cría del pacú. Sobre el alimento para esta especie, dijo que “básicamente son productos que se pueden hacer en Formosa como la soja, maíz, trigo, arroz y porotos, mientras se van incorporando varios vegetales que van acortando la parte de energía (carbohidratos) o la proteica”, revelando que “ahora estamos experimentando con una arveja forrajera que está en proceso de siembra ahora. Es una especie que tiene un potencial para aportar proteínas vegetales a la dieta de los peces y otros animales”.

Respecto de la calidad del agua formoseña, Gromenida destacó que “no tenemos ríos contaminados. Por ejemplo, el Paraguay o el riacho El Porteño son excelentes fuentes de agua. Pero lo que sí tiene alto valor para la producción es que una vez embalsadas estas aguas en las lagunas son ricas. Son aguas dulces que contienen cierta salinidad, que es hasta beneficiosa para la cría del pez”, ponderando que “además las condiciones climáticas hacen que aumenten las temperaturas y no bajen tanto en los inviernos”.

Tras significar que “el pacú va a tardar en su ciclo de vida un año y medio” en completar su crecimiento pleno, señaló que “el nacimiento se produce en noviembre-diciembre, de primavera a verano. Crece durante todo el verano y va a tener un receso de crecimiento en el período invernal, donde va a estar con aproximadamente 200 o 300 gramos. Pasado este proceso de invierno comienza la primavera y su proceso de engorde, para su terminación al final de la temporada, que es el otoño o la entrada al próximo invierno. Un ejemplar bueno llega a pesar entre un kilo o un kilo y medio”.

“El cultivo propuesto en Formosa para aprovechar nuestros ambientes es extensivo. Son áreas grandes, lo que disminuye el costo de construcción de las represas de aproximadamente 10 o 15 hectáreas. Esto se puede hacer en nuestra topografía por la planicie, la poca pendiente que tienen los terrenos y por la aptitud de suelo, que es arcilloso y no permite la infiltración y sólo hay que corregir las pérdidas por evaporación”, resaltó Gromenida.

“Esto permite que se puedan obtener producciones casi naturales, con muy baja densidad de peces, que tienen un posicionamiento en varios mercados por la no utilización de antibióticos en su cultivo. La carne del pacú formoseño está posicionada como una carne realmente sana”, concluyó.

Fuente: http://www.formosahoy.com