(Andalucía Investiga). Los resultados obtenidos en este primer proyecto experimental sobre el engorde de lenguado (Solea senegalensis) en esteros de tierra son muy significativos. No obstante, es imprescindible continuar investigando sobre las técnicas de engorde de este pez plano.

 

La investigadora Paloma Serván, fue la encargada de presentar el trabajo y las conclusiones extraídas del proyecto que sobre el engorde de lenguado en esteros de tierra se ha desarrollado en el Centro de Investigación y Formación Acuícola y Pesquera ‘Agua del Pino’ en Huelva. Este proyecto resultó de un convenio firmado entre el Instituto Andaluz de Investigación y Formación Agraria, Pesquera, Alimentaria y de la Producción Ecológica (IFAPA), adscrito a la Consejería de Innovación, Ciencia y Empresa, y la Asociación de Empresas de Acuicultura Marina de Andalucía (ASEMA).

Hay que señalar que la experiencia se ha desarrollado en cuatro instalaciones de esteros: Mariscos de Esteros (Maresa) y Langostinos de Huelva (Culmasur) que experimentaban con monocultivo, y Esteros de Canela y Salinas del Astur con policultivo.

Las primeras investigaciones han confirmado que el crecimiento de los individuos de esta especie marina durante la fase de engorde “es positivo pero bajo en comparación a otras experiencias de engorde en tanques realizadas con otras especies”, afirma Paloma Serván. Así, los mejores resultados que se obtuvieron en relación con la tasa de supervivencia fueron en el estanque experimental de Maresa (monocultivo), ya que ésta era superior al 50%; un dato muy esperanzador en cuanto a las posibilidades de continuar trabajando en esta línea.

Por otro lado, con respecto a los inconvenientes que observaron los expertos en el cultivo del lenguado con técnicas de engorde fueron, por ejemplo, la masiva proliferación de macroalgas que impedían la localización y observación de los lenguados. Y es que éstos suelen habitar los fondos de los estanques y se mimetizan tomando un color arenoso oscuro. Además, las algas suponían otro importante problema en relación con el alimento, ya que el pienso que se le suministraba solía quedar retenido en estas especies marinas, impidiendo, por tanto, la captura por parte de los peces.

También, tal y como aseguró la responsable del estudio, Paloma Serván, “los sistemas de cultivo en esteros están poco adaptados a las características específicas del lenguado y se precisa un mayor control de las condiciones de cultivo para esta especie”.

En definitiva, hay que seguir trabajando e investigando sobre el cultivo del lenguado en esteros de tierra con el objeto de generar mejores resultados, así como conocimientos científicos que permitan optimizar las técnicas de engorde en el cultivo de esta especie acuícola, y transferiros a todas las empresas interesadas.

El estudio

Para caracterizar y evaluar las diferentes técnicas de engorde en esteros se ha llevado a cabo una valoración de diferentes aspectos, entre los que se encuentra un seguimiento continuo del crecimiento del lenguado. Para ello, cada cierto tiempo (unas seis semanas), los científicos capturaban los individuos para tomar medidas de su talla, peso y muestras de sangre.

Las condiciones ambientales como la temperatura, el pH, la salinidad, el potencial redox y la concentración de nitratos y amonios han sido otro de los aspectos analizados. Asimismo, para hacer un seguimiento de la supervivencia, los expertos han puesto a punto un método de estimación, captura y recaptura, denominado el método de Jolly-Seber.

Por ultimo, los parámetros fisiológicos como los niveles de glucosa, lactato, proteínas, triglicéridos y de cortisol, que indican el estado nutricional del animal y el estado de estrés que posee, también han sido descritos y analizados por parte de un equipo de investigadores del Departamento de Biología de la Facultad de Ciencias de Mar de la Universidad de Cádiz liderado por el científico Juan Manuel Mancera. “Estos estudios fisiológicos son muy importantes de realizar en el cultivo de lenguado, al igual que en otras especies de interés en Acuicultura”, puntualiza Juan Miguel Mancera. “Además, la rutina de muestreo de estos parámetros debe ser muy rápida y estable para reducir la viabilidad por errores de manipulación”, añade.

Más información:

Paloma Serván
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Fuente: http://www.andaluciainvestiga.com