MURCIA (EFE).- El Instituto Murciano de Investigación y Desarrollo Agrario y Alimentario (IMIDA) ha formado un panel de 20 catadores para valorar la percepción del consumo del pescado de crianza y su diferencia con el procedente de la pesca extractiva.

 

Los catadores, pertecientes al IMIDA, están siendo sometidos a un entrenamiento que les permite detectar pequeñas diferencias en los atributos sensoriales de pescado y han sido seleccionados por su disponibilidad, interés y su capacidad de percibir y describir sensaciones y de reconocer los atributos básicos del pescado.

El gabinete de prensa de la Comunidad Autónoma informó de que esta iniciativa se enmarca en un proyecto en el que participa el IMIDA junto con otros organismos investigadores de las comunidades de Andalucía, Asturias, Baleares, Canarias, Cantabria, Cataluña y Galicia, para caracterizar la calidad del pescado de crianza, desarrollado en el marco de los Planes Nacionales de Acuicultura.

El director del IMIDA, Adrián Martínez, destacó que "la producción controlada de peces puede añadir una considerable aportación al control de la calidad del pescado" e informó de que el instituto murciano desarrolla actuaciones como estimar el valor nutritivo del pescado de crianza y compararlo con el que aportan las mismas especies procedentes de la pesca extractiva y determinar sus niveles de contaminantes y metales pesados.

Entre esas actuaciones figura también la de evaluar la percepción que tienen los consumidores de la calidad del pescado en general y del pescado de crianza en particular, para lo que se ha formado el panel de catadores.

Por su parte la investigadora principal de este proyecto en Murcia, María Dolores Hernández, explicó que el equipo de Acuicultura del IMIDA constató "el desconocimiento del origen del pescado por una parte importante de la población", a través de un trabajo reciente, desarrollado en el marco de los Planes Nacionales de Acuicultura de la Junta Nacional Asesora de Cultivos Marinos (JACUMAR).

En este trabajo el 25 por ciento de los encuestados dijo que consumía habitualmente especies que mayoritaria o exclusivamente proceden de la acuicultura, "particularmente dorada, que representa el nueve por ciento del total, aunque también salmón, lubina, trucha y rodaballo".

Hernández indicó que la satisfacción del consumidor "está directamente relacionada con sus opiniones respecto a las características que debe reunir un determinado producto y con las diferencias perceptibles entre distintas unidades de un mismo alimento".

Puso también de relieve que el pescado posee un alto valor nutricional, "proteínas, vitaminas, minerales y un contenido calórico relativamente bajo, y constituye, además, una excelente fuente de ácidos grasos poliinsaturados de la serie n-3, con influencia demostrada en la prevención y curación de multitud de enfermedades".

Al respecto indicó que, según algunos estudios, "previene partos prematuros y el bajo peso en los recién nacidos, mejora a pacientes con depresión, trastornos de deficiencia de atención y esquizofrenia, y reduce el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares".

La producción de la acuicultura marina en 2006 en España ascendió a 37.767 toneladas, de las que 22.420 toneladas son de doradas, 8.170 de lubinas, y 5.740 de rodaballos, según datos de la Asociación Empresarial de Productores de Cultivos Marinos de España (APROMAR).

En la Región el pasado año la producción de la acuicultura ascendió a 7,5 millones de kilos de las principales especies marinas cultivadas en la comunidad murciana, como la dorada, la lubina y el atún, frente a los 6,4 millones de kilos de 2006, y su valor comercializado fue de 59,3 millones de euros.

Fuente: EFE