Gracias a la nueva ingeniería y a las habilidades de cultivo en las profundidades del mar, los piscicultores están criando alimentos marinos en medio del mar. Debido a que los peces crecen en las piscigranjas oceánicas cerca del ambiente natural, su tasa de supervivencia es más alta y ellos tienen el sabor como si hubieran crecido en el ambiente natural.

 

No se puede apreciar en la superficie, pero gracias al trabajo de científicos se han implementado seis jaulas en forma de diamante de 25 a 34 metros y de 15 a 22 metros de altura.  En estas jaulas, los piscicultores vienen cultivando 400 000 lubinas beajpearch, 200 000 caballas y 150 000 bremas rojas de mar. Asimismo se viene probando el cultivo de peces sciaenoid, corvina amarilla y otras especies, para el 2010 ellos planean iniciar el cultivo de atún y peces planos.

Las jaulas fueron instaladas en el 2005 por Jeju Fisheries Research Institute y la asociación local de piscicultores. Las jaulas son de alta tecnología y han sido proporcionadas por la NOAA por 10 años, además de US$ 100 millones para el desarrollo del proyecto.

De acuerdo a Yang Jun-bong, un representante de la asociación de piscicultores, aunque las jaulas parecen ser estructuras simples, ellas son muy complejas. Con la finalidad de mantener las jaulas a una profundidad constante, ellos al alcanzado una flotación neutral (en el cual el peso del objeto bajo el agua es igual a la fuerza de flotación hacia arriba del agua).

Las jaulas han sido especialmente construidas para soportar las fuerzas de las olas y el mal clima; mientras que las redes están hechas de fibras especiales diseñadas para 10 años. Ellos ya han sido probados en condiciones naturales, por ejemplo el tifon Nabi en el 2005.

Las piscigranjas oceánicas se benefician de las condiciones naturales de las profundidades del mar. La temperatura del agua varía mucho menos en el mar que en la costa, y gracias a las corrientes del océano, el agua es constantemente purificada. Los contaminantes costeros y las mareas rojas raramente se presentan, así los peces son más saludables y viven más.

Ellos también tienen un mejor sabor. Debido a que el pez nada y crece en un ambiente más limpio y natural, ellos son más grandes y saben mejor que sus primos salvajes.