Por: Cristian Taylor
MADRID (Agrocope).- La Comunidad de Madrid en colaboración con la Universidad Politécnica de Madrid, han creado una reserva genética de trucha autóctona madrileña que se conservará en los estanques de la piscifactoría de la universidad.

 

Se han obtenido de poblaciones del “Alto Lozoya”, en el parque de Peñalara, con el objetivo de contrarrestar las amenazas para su conservación, como la contaminación genética y la calidad del agua, de entre otras cosas.

Los alevines, explica la universidad, “se obtuvieron de 14 truchas salvajes de río”, en tramos fluviales donde fue comprobada la raza de las poblaciones de truchas y que fueron trasladadas a las instalaciones en el momento de su madurez. Las truchas fueron desovadas y devueltas de nuevo al río. Mediante este proceso “se han obtenido más de mil peces genéticamente puros que se desarrollan en la piscifactoría de la Escuela de Montes.

Caracterizada por sus manchas rojas y negras, la trucha común es una especie muy compleja, nerviosa y delicada, lo que dificulta su cría, según la UPM, y necesitan de agua de alta calidad para sobrevivir. Por ello, se han utilizado estanques con agua procedente del acuífero de Madrid, un pozo de 200 metros, rica en oxígeno y de baja temperatura.

Fuente: http://www.agrocope.com