El hallazgo de un sustituto de la harina de pescado en las dietas de los peces no ha sido fácil y ahora se ha vuelto más caro.

 

Por mas de tres décadas los investigadores han experimentados con la harina de soya, maíz, cebada y aun el procesamiento de desechos marinos, para reemplazar la harina de pescado. Hasta el 2006, la sustentabilidad fue el tema clave, pero el tema económico ha ganado protagonismo en los últimos años.

“Esperamos una transición ordenada de la harina de pescado a los concentrados de proteínas de plantas,” dijo Ron Hardy, director de la Estación Experimental de Cultivo de Peces de la Universidad de Idaho en Hagerman. “Esperamos que la demanda podría impulsar la oferta. Ahora esto no es correcto.”

Los investigadores para buscar sustitutos a la harina de pescado empezaron después que el evento El Niño redujo drásticamente la producción de harina de pescado e incremento los precios. Protegerse contra los eventos catastróficos fue uno de los objetivos.

Mientras que los precios de la harina de pescado se mantuvieron relativamente estables, los precios son un 50% mas altos en comparación a hace algunos años; los precios del maíz, soya, trigo y arroz empezaron a dispararse en este último año.

El precio promedio durante 30 años para el maíz fue de $2.50 el celemín. A finales de abril subió a $5.91 el celemín, y los contratos a futuro hasta diciembre en Chicago lo ubican en $7.0 por celemín. La harina de soya ha escalado de $230 a $350 por tonelada.

“Esto altera la forma de pensar de los alimentos y las alternativas,” manifestó Hardy a los acuicultores de Idaho Aquaculture Producers durante su reunión anual.

“No creo que tengamos una escasez de proteína. Pienso que tenemos la proteína en la forma y el lugar equivocado”.

En el 2006, los aquafeeds usaron el 68% del abastecimiento mundial de harina de pescado (3.724 millones de toneladas) y el 88.5% de aceite de pescado (835 000 t). Se espera que la producción de Aquafeeds se duplique dentro de 10 años.

Asimismo, se proyecta que la demanda por granos se duplique para el 2025, impulsada por una expansión económica en China que viene impulsando la demanda por mas proteína animal.

China ya usa alrededor de 3.3 millones de toneladas de harina de pescado al año, para la producción de dietas para cerdos, ganado y peces. Este país compro la sexta parte de la producción de harina de pescado en el 2006.

Esta es la razón por la cual los investigadores están buscando formas de que la harina de maíz y soya puedan reemplazar a la harina de pescado.

La palatabilidad y proveer la mezcla correcta de nutrientes se han constituido en desafíos a superar cuando se emplea la harina de maíz y soya para reemplazar la harina de pescado. Esto se convierte en mas difícil cuando se busca emplear granos destilados, un subproducto de la producción de etanol.

Los granos secos destilados (DDGs) tienen entre 27 a 30% de proteína cruda y esta proteína es altamente digerible, pero los DDGs están limitando en las dietas de los peces debido al alto nivel de carbohidratos indigeribles, dijo Hardy. Sin embargo, existe el potencial para incluir los DDGs en la dietas de engorde de tilapia, carpa y catfish.

“No podemos solo sacar a la harina de pescado,” indicó Hardy. “La harina de pescado es minerales, compuestos bioactivos y muchas cosas buenas.”

Los investigadores aun no están seguros de que todas esas “cosas buenas” puedan ser proveídas por las proteínas de origen vegetal. Sin embargo, incluir una proteína suplementaria elaborada en una planta de procesamiento marino podría ser parte de alguna estrategia de reemplazar la harina de pescado.

Otro tema es simplemente el precio. “El precio del concentrado de proteína de planta con respecto a la harina de pescado continuará siendo un problema,” destacó Hardy.

Aun si el precio no fuera un problema, es poco probable que la harina de pescado pueda ser completamente eliminado de los aquafeeds. “La harina de pescado balanceara las deficiencias en otras alternativas, pero será reservada para dietas de alevinos o de transición,” informó Hardy.

Fuente: Ag Weekly