(El Bierzo Digital).- La Junta decretó la medida tras comprobarse “la presencia de vertidos viscosos de color negro con fuerte olor a restos de aceite o gasoil” y tras una denuncia del SEPRONA. Confirmado por dos laboratorios, el afectado ha emprendido acciones legales.

 

La Junta de Castilla y León ha decretado la clausura de una piscifactoría ubicada en Cortiguera, en el municipio de Cabañas Raras, al confirmarse que las aguas que abastecen la explotación están contaminadas. El empresario afectado veía este jueves cómo se retiraban las últimas 2.000 truchas de hasta 3,5 kilos por ser consideradas “no aptas para el consumo humano”.

Los hechos se remontan ya a 2006 cuando el propietario comenzó a denunciar que los arroyos que abastecían su explotación truchera sufrían una fuerte contaminación por aceites y agentes tóxicos. Tras solicitar a dos laboratorios, un español y otro europeo, el análisis de las truchas, se confirmó que éstas “no son aptas para el consumo humano”. Denunciados los hechos ante en SEPRONA en 2007, el pasado mes de junio, la Junta de Castilla y León confirmó la clausura.

El dueño de la explotación ha emprendido acciones legales por vía penal y administrativa ante la insalubridad de los arroyos y ha cuantificado en 1,1 millones de euros los daños y perjuicios causados.

La puesta en marcha de la piscifactoría se remonta a principios de los años 80.

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