La flota pesquera industrial nicaragüense redujo en un 50 por ciento sus salidas al mar, a causa de los altos costos de los combustibles, que constituyen aproximadamente el 60 por ciento de sus costos de operación, pero también porque los precios de la langosta en el mercado mundial están bajando, dijo Armando Segura, Director Ejecutivo de la Cámara de la Pesca de Nicaragua (Capenic) a El Nuevo Diario .

 

 

El director ejecutivo de Capenic afirmó que el sector pesquero no puede operar con los precios actuales que tiene el combustible en el mercado internacional, por lo tanto, sólo está trabajando el 50 por ciento de la flota pesquera y “los indicadores internacionales dicen que continuará elevando su precio el petróleo, lo que nos tiene preocupadísimos porque es insostenible”.

Segura aseguró que están analizando incursionar también en otras actividades económicas dentro del sector pesquero, como la acuicultura, sembrando pargo, tilapia, carpas, guapote, entre otros peces, como se está haciendo en Costa Rica y Honduras, pero Nicaragua tiene las mejores condiciones para esta actividad en el área.

“La acuicultura no implica mayor gasto en combustible, pero la inversión inicial es muy alta, por lo que el giro debe ser gradual, pero aún queda el problema de qué hacer con los barcos que posee la industria pesquera en estos momentos; ahorita nadie está comprando este tipo de naves”, añadió.

Para Segura el mayor problema está en el Caribe de Nicaragua, debido a la importancia que tiene la actividad pesquera para la economía de la región, además, por el empleo que da en la zona, por lo que si la crisis se mantiene o acelera, el golpe para esa zona del país será mayor y se sentirá en todo el país, dado el aporte que la pesca tiene a nivel nacional, que en el último año fue de 122 millones de dólares.