Una investigadora brasileña identificó sustancias en cinco tipos de algas cultivadas comercialmente en Brasil que, por su alta funcionalidad como antioxidantes, pueden ser aprovechadas en productos para prevenir el envejecimiento.

 

La investigación del Instituto de Química de la Universidad de Sao Paulo (USP) concluyó que las algas estudiadas son ricas en carotenoides, pigmentos orgánicos presentes en las plantas y que tienen una importante actividad antioxidante, informó la universidad en su página web.

Según la farmacéutica Thais Guaratini, autora del estudio, moléculas sintéticas de estos carotenoides combinados con flavonoides,otro tipo de pigmento vegetal igualmente de elevada actividad antioxidante, pueden ser utilizados en cosméticos o en suplementos alimenticios recomendados para la prevención del envejecimiento.

Las sustancias antioxidantes son las que tienen alta capacidad para neutralizar los radicales libres producidos por el organismo e impedir los perniciosos efectos que estos ejercen en la salud y que se reflejan principalmente en el envejecimiento de los tejidos.

"Los antioxidantes actúan en la remoción de los radicales libres, moléculas altamente reactivas producidas por el organismo", explica Guaratini.

Los carotenoides fueron identificados en el extracto de cinco especies de algas cultivas comercialmente en Brasil para la producción de agar y carregeenina, sustancias extraídas de algas rojas y aprovechadas en la industria de alimentos y en la farmacéutica y de cosméticos.

"La idea del trabajo fue poder agregar valor a esas algas y descubrir una nueva utilidad para los residuos de los procesos de extracción", explicó Guaratini.

La investigadora inicialmente aisló de los extractos de las algas las sustancias que presentaban actividad antioxidante y descubrió que los compuestos químicos que provocaban esos efectos en las algas eran carotenoides.

"Las algas son una importante fuente de ese compuesto", dijo.

Tras desarrollar metodologías para cuantificar y caracterizar los carotenoides, los usó en la producción de compuestos sintéticos elaborados a partir de la reacción con flavonoides con el fin de potenciar la actividad antioxidante de ambas sustancias.

"La sustancia sintetizada presentó actividad antioxidante potencializada y menor actividad pro-oxidante, a diferencia de algunos carotenoides que, por problemas de inestabilidad, terminaban produciendo radicales libres", afirmó la investigadora.

La principal aplicación para la sustancia desarrollada es en la producción de cosméticos antioxidantes y filtros solares, así como en la producción de suplementos alimenticios.

La sustancia sintetizada tendrá que pasar por nuevas pruebas en laboratorio y experimentos con animales antes de que se pueda definir su potencialidad como fuente comercial para combatir el envejecimiento.

Fuente: Pueblo en Línea