(La Voz de Galicia).- Ren Shiang Lee es un experto en ADN que hace dos años se incorporó al laboratorio del Consello Regulador do Mexillón de Galicia. Llegaba a este organismo con una misión definida: encontrar un método para diferenciar al mejillón gallego de los mitilos cultivados en otras partes del mundo.

 

No era sencillo, pero Ren Shiang Lee ha logrado cumplir ese objetivo en menos tiempo del esperado. Y, gracias a él y al empeño puesto en esta investigación, en la que colaboró también el departamento de genética de la Universidade da Coruña, el Consello Regulador ha patentado ya dos sistemas que permiten distinguir al mejillón gallego de sus competidores. Todo un éxito, máxime teniendo en cuenta que otros proyectos no habían dado ningún resultado.

Uno de los métodos dispuestos permite conocer la procedencia de los mitilos que hay en el mercado. Otro es más específico, y permite diferenciar el mejillón gallego del chileno. «Tenemos un problema concreto con el chorito, y por eso concentramos nuestro esfuerzo en conseguir un sistema de diferenciación específico», comentaba ayer Ángeles Longa.

La herramienta de la que se ha dotado el Consello Regulador es fundamental para el futuro de la producción gallega. Así lo señala el presidente de este organismo, Ramón Dios. Y es que los sistemas de diferenciación por ADN permitirán no solo identificar el origen del producto en fresco, sino también del procesado. «Trabajar con producto fresco es relativamente sencillo, porque la cadena de ADN está íntegra. En el transformado, el ADN aparece en trozos, y es necesario encontrar un marcador suficientemente pequeño», explica.

Ese marcador ha sido hallado, y eso permitirá a los productores gallegos embarcarse en una aventura que consumirá mucho esfuerzo: analizar el contenido íntegro de las latas de conservas en cuyas etiquetas aparezca Galicia como lugar de origen. «Do que se trata é de analizar todos e cada un dos mexillóns que van en cada unha das latas», explica Ramón Dios. A su lado, la responsable del laboratorio del Consello indicaba que esa investigación, propuesta por una parte de los productores, está siendo evaluada para saber exactamente cuánto tiempo absorberá analizar cada lata, cuánto costará y qué equipo será necesario mantener.

Fuente: http://www.lavozdegalicia.es