Por: Belén Kayser
(El País).- "Hacemos cooperación directa", cuenta la conselleira de Pesca Carmen Gallego. "Somos un país pesquero y vamos a otros países donde nuestras flotas pescan, no para pedirles una contraprestación, sino para ayudarles con nuestro conocimiento técnico acumulado".

 

La Xunta ha destinado este año dos millones de euros a los proyectos de cooperación pesquera y acuícola. Proyectos localizados en los océanos Atlántico, Pacífico e Índico, en 19 países de medio y bajo índice de desarrollo. Galicia ya ha anunciado que a partir de 2009 trabajará en dos países más: Timor y Cabo Verde.

Perú, República Dominicana, El Salvador y Cuba son los países que más ayuda conjunta Galicia-Estado reciben; en el período 1998-2005, 7.770.010 euros. La presencia de la Xunta en el continente africano también es notable: trabaja en cinco ex colonias de Portugal y en países en cuyas costas faenan buques de pesca gallegos, como Mozambique, Angola, Libia o Marruecos. En este mismo período la inversión entre la Xunta y la Agencia Española de Cooperación Internacional y para el Desarrollo (AECID) en África fue de 1.650.257 euros.

La ayuda a cooperación en España es una materia transferida a las comunidades autónomas, coordinada por la AECID. "El programa Nauta [firmado en 2002] identifica los proyectos a realizar y trabaja bilateralmente con la Xunta", cuenta una portavoz. La conselleira destaca la importancia de "trabajar en red" para poder "ser más eficaces". Gallego se refiere a los técnicos, científicos y centros marinos que se trasladan a estos países para tutelar su progreso en materia acuícola y pesquera. Es el caso del Centro Tecnológico del Mar (CETMAR).

La actividad acuícola y pesquera es clave para el progreso económico y social de muchos países, por ello la cooperación persigue que los Estados donde trabaja la Xunta puedan aprender a sacar el máximo partido de sus recursos. "Para nosotros, lo primero es escuchar al país", cuenta Gallego, "luego enviamos a técnicos que valoran qué haría falta para poner el proyecto en marcha y hacer un seguimiento". En las tareas de reconocimiento demográfico y sociológico, las diferentes oficinas de AECID en estos países, son las encargadas de colaborar con la Xunta.

El potencial pesquero de África es enorme. Actualmente están en ejecución allí ocho acciones biolaterales de la AECID con la Xunta. Concretamente en Liberia, Namibia y Mozambique, el sexto país más pobre del mundo con más de 3.000 kilómetros de costa, el papel de la colaboración gallega es notable. Según Miguel Ángel Bullón, coordinador general de cooperación de la AECID en Mozambique, esta "es una región que responde muy bien cuando se va a cooperar allí". "Además, nosotros ayudamos a la Xunta siempre que podemos". Así ha ocurrido en Guinea-Bissau, Santo Tomé y Príncipe, Cabo Verde y Angola, países lusófonos, ex colonias de Portugal, en las que la Xunta y la AECID han cooperado para la promoción del asociacionismo en el sector pesquero y acuícola, durante los últimos dos años. Este programa ha sido financiado con 35.932 euros de la Consellería de Pesca y Asuntos Marítimos y con 195.421 euros de la AECID. "La relación con Galicia es excepcional, existe una gran coordinación entre nosotros", cuentan fuentes de la AECID.

Antes de verano, la consellería cerró dos proyectos en Mozambique, donde se desplazó Gallego hace unos días. La Xunta invertirá parte del presupuesto para integrar a la mujer mozambiqueña en el mundo de la pesca con la recogida de algas y formará a pescadores que críen la tilapia, un pescado de alto valor nutricional en el lago Niassa. La AECID aportará 56.800 euros y la Xunta, 165.000. Se prevé que en los próximos meses se trabaje con la AECID en Cabo Verde y Timor.

Galicia lleva años colaborando con países en vías de desarrollo y desde junio de 2003, la Lei Galega de Cooperación para o Desenvolvemento ha fomentado las tareas en estas zonas, formando profesionales en los países en que coopera (en muchos de los cuales también pesca), transfiriendo su tecnología y reforzando los sectores productivos para conservar los recursos pesqueros de los países. "Tenemos que asegurarnos de que han aprendido, han de ser partícipes del proyecto, involucrarse para que cuando nos vayamos tengan asegurada una buena calidad de vida", cuenta Gallego.

Fuente: http://www.elpais.com