TENERIFE (Europa Press).- Los cetáceos de las zonas próximas a las jaulas marinas en el Norte y Sur de Tenerife modifican sus hábitos naturales tras la implantación de estas factorías en el seno de su hábitat natural, con un mayor riesgo para esta población por la presencia de turistas que se acercan para ver a los delfines que rondan las jaulas, según se recoge en un informe de la Viceconsejería de Medio Ambiente del Gobierno de Canarias, e incluido en un informe sobre la Acuicultura en las Islas de la Viceconsejería de Pesca.

 

La presencia de cetáceos en las proximidades de las jaulas en el momento de despesque puede condicionar "a medio y largo plazo numerosos problemas" como son "los cambios en la estructura social y la pérdida del habito de caza". También el informe habla de una "pérdida del instinto salvaje de precaución y desconfianza a la ESPECIE humana; lo que los hace vulnerables a agresiones y accidentes con embarcaciones".

Además, pueden llegar a comer incorrectamente o ser envenenados deliberadamente". El documento señaló además que aumenta el nivel de estrés de los animales, así como su agresividad "en su petición de comida, no sólo en las jaulas sino en las embarcaciones por asociarlas a estos individuos".

La investigación expone que se ha observado cómo todo tipo de embarcaciones ofrecen diversos tipos de alimento, algunos en malas condiciones y que se han registrado en varias ocasiones mordeduras y golpes de delfines a observadores en embarcaciones y a buceadores.