(El Periódico Austral).- La cría de langostino en cautiverio pareciera ser al fin de cuentas una meta imposible de alcanzar, a juzgar por el  informe  de  Argenova al gobierno.

 

Estas promesas, según recordaron algunos actores de la pesca memoriosos, estaban vinculadas con la posibilidad de traer a la localidad dos barcos fresqueros para operar en este puerto y darle trabajo a estibadores, y a su vez generar una nueva línea de procesamiento de fresco que permita la incorporación de más personal a la planta.

“Eso demuestra que la empresa ya prometía cosas que eran de imposible cumplimiento o que cumplió a medias porque uno de los barcos fresqueros fue a parar al muelle de Comodoro Rivadavia dándole trabajo a los estibadores, pero de allá, y de ese modo Acevedo que era duro con las empresas, terminó sacándole el permiso de pesca”, recordó un agente marítimo.

En el intento por recuperar el permiso caído, la empresa sacó de la galera dos propuestas, en primer término la de cultivo de peces planos como radaballo y lenguado, más factible de realizar porque inclusive trascendió que en España la pesquera había realizado cultivos de ese tipo con éxito, la segunda propuesta fue la de cría de langostinos en cautiverio para luego llevarlos a piletones en un campo cerca de Cabo Blanco. Finalmente la empresa optó por ponerle proa a la propuesta más difícil, fijándose como objetivo principal la reproducción en cautiverio de los crustáceos.

Por ese entonces señalabamos que el emprendimiento se encuadraba en el marco del cumplimiento de los proyectos productivos para el otorgamiento de los permisos de pesca de langostino entre la Subsecretaría de Pesca y la empresa Argenova SA, quien formaliza y compromete inversiones en el desarrollo de la maricultura provincial, devolviendo de esta forma a la provincia los beneficios de permisos de pesca.

Aunque no se especificaba la cantidad de mano de obra a tomar, se dejaba en claro que dicho proyecto de inversión, que enfoca la producción en sistema intensivo y semi-intensivo del langostino patagónico y peces planos, se realizaría en instalaciones del criadero y engorde en tierra, lo que asegurará la sustentabilidad de la producción y minimizará el impacto sobre el medio ambiente.

Para este propósito, la operadora pesquera ya había adquirido un campo cercano a la costa de Cabo Blanco donde pensaba trasladar a los langostinos, según fue informado en la presentación técnica del proyecto que se hizo en la escuela industrial José Smith en ocasión de una visita del ex gobernador Sancho.

En ese entonces, el biólogo Carlos Rajoy –que fue el encargado de la presentación en público– hizo una justificación del proyecto de acuicultura afirmando que el mismo poseía varios puntos a favor. “Tiene una alta demanda y un buen precio de comercialización, además de un desove de los órdenes de 100 mil a 500 mil huevos por hembra, con una estadística favorable de un promedio de 3 desoves en 2 meses, por lo que creemos que el proyecto es factible en un 90%”, indicó, dando de ese modo a entender que Argenova no se proponía solo a capturar langostinos para después llevarlos a una hatchery, sino que hablaba de un proyecto piloto de escala comercial

De todos modos, ahora en el escueto informe presentado al gobierno santacruceño, donde define al criadero como un desafiante y ambicioso proyecto, Argenova nada habla ya del proyecto piloto a escala comercial ni de la adquisición de campos para inundarlos como hablaba antes del inicio de la zafra 2007, solo reconoce etapas cumplidas y admite no haber podido lograr la reproducción en cautiverio.

Hace además hincapié en las dificultades que debió sortear para llevar adelante la obra civil en un terreno que aún no le pertenece ya que solo fue concedido de manera verbal, sostiene que esas dificultades estaban en la imposibilidad de contar con los servicios de energía eléctrica y gas. “Argenova debió disponer de sus propios recursos para acercar el tendido desde el camino principal hasta la hatchery, la luz eléctrica recién se conectó a la hatchery en marzo del 2008, no contar con energía eléctrica de red acarreó serios trastornos”, indica el informe, dejando en claro que cuando la Municipalidad cedió de palabra el terreno se comprometió a realizar los trabajos de conexión de gas natural que aún no fue cumplido, por lo que se instalaron 3 calderas que funciona a gas licuado que solo abastece las piletas interiores de los langostinos.

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