El prevenir las enfermedades bacterianas en las langostas de la roca de cultivo permitirá remover uno de los principales obstáculos para la producción comercial.

 

El trabajo de la ecologista microbiana Dra. Lone Høj y sus colegas ha demostrado por primera vez como la larva silvestre de esta criatura escurridiza puede resistir a las enfermedades, que hacen que la acuicultura sea difícil.

La clave parece ser las bacterias benéficas, las cuales la larva de langosta silvestre hospeda naturalmente, pero que las larvas de crianza han perdido debido a que no están expuestas a la compleja ecología del ambiente del océano.

Después de capturar las larvas silvestres de langosta del mar Coral, la Dra. Høj ha sido capaz de comparar las comunidades microbianas naturales que viven en la larva silvestre con los microbios presentes en los animales de crianza experimental.

La Dra. Høj encontró que la larva de langosta silvestre no tiene las bacterias filamentosas halladas en los animales de crianza y que comprometen la salud de las mismas. Además, las larvas silvestres contienen pequeñas cantidades de bacterias particulares que parecen ser buenos candidatos como probióticos, y que ayudan a las langostas jóvenes a crecer.

Se deben realizar trabajos adicionales para entender a estas bacterias benéficas y su potencial para ser usados como probióticos que puedan ser usados en el cultivo comercial de diversas especies.

Para información adicional, puede contactar a:

Dr Lone Høj
E-mail: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.


Ms Wendy Ellery, AIMS Media Liaison
E-mail: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.