AROUSA (Faro de Vigo).- El sector bateeiro volvió a vivir ayer un nuevo episodio que evidencia su división interna. Esta vez la escena se vivió en el muelle de Vilanova, cuando un piquete vinculado al sector mayoritario de bateeiros paralizó las descargas de mejillón. Antes de eso, la madrugada ya sirvió para la realización de varios sabotajes en cuatro barcos de batea amarrados en A Pobra y Cabo da Cruz, dañando el sistema hidráulico de las grúas.

 

Sin embargo, la mañana transcurrió sin incidentes en el muelle de Vilaxoán, donde diez barcos pertenecientes a las asociaciones Virxe do Rosario y Federación Arousa Norte descargaron mejillón para los cocederos sin que se observase la presencia de piquetes en las cercanías. Camiones y barcos fueron en todo momento escoltados, tanto por sus compañeros como por la Guardia Civil para evitar que pudiesen sufrir algún ataque.

Ante la nula actividad de los piquetes, las descargas para la tarde, en el muelle de Vilanova no se suspendieron, pero ahí si comenzaron los problemas. La tensión fue creciendo a medida que pasaban las horas y eran más los barcos que descargaban. En un momento dado, los piquetes, integrados por un centenar de personas, bloquearon la zona de pesaje de camiones, impidiendo su salida, y se acercaron peligrosamente al barco.

Los insultos y las amenazas mutuas comenzaron a volar de un lado para el otro, y sólo la presencia de la Guardia Civil, de la Policía Local y la prudencia de los presidentes de algunas de las agrupaciones bateeiras que se encontraban en el lugar, impidieron que se pasase a las agresiones o que se contaminase el mejillón con gasóleo.

Los dos barcos que estaban esperando para descargar, ante el cariz que estaban tomando los acontecimientos, optaron por retirarse con el mejillón a bordo hacia otros muelles más tranquilos. El piquete se desplazó entonces a Vilaxoán donde permanecieron en el muelle hasta que comenzó a oscurecer.

Federación Arousa Norte y Virxe do Rosario tenían previsto descargar unos 350.000 kilos con los que comenzar a suministrar producto a los cocederos, cuya actividad permanecía paralizada desde hace quince días, cuando las asociaciones pertenecientes a la Plataforma de Distribución de Mexillón de Galicia, iniciaron un paro en protesta por la masiva entrada de mejillón foráneo en los mercados, especialmente del procedente de Chile. Sin embargo, Federación Arousa Norte y Virxe do Rosario se negaron a entrar, discrepando del sistema de cupos que se pretende implantar. Tras lograr un acuerdo con los cocederos para suministrar mejillón, ambas asociaciones mandaron sus barcos a los muelles, aunque poco les ha durado la actividad.

El presidente de Virxe do Rosario, Javier Blanco, cuestionó las intenciones de los dirigentes de Pladimega tras el aborto de las descargas: "Que no digan que quieren defender el mejillón gallego de la competencia del chileno, porque a quien perjudican es a los bateeiros como a los cocedeiros que comercializaban el producto de aquí, pero que ahora se van a ver obligados a comprar mejillón chileno para cubrir los pedidos que tienen encima de la mesa".

Otro de los colectivos que ha visto seriamente dañados sus intereses son los cocederos y las fábricas, que ayer tenían previsto regresar a la normalidad. Serafín Santórum, presidente de la Asociación Galega de Cocedeiros de Mexillón, se mostró decepcionado con la actitud de parte del sector y lamentó lo sucedido, algo que provocará que vuelvan a parar su actividad durante los próximos días ya que "sacar mejillón puede convertirse en una temeridad en un riesgo que las empresas no están dispuestas a correr".

Fuente: http://www.farodevigo.es