GUAYAQUIL (El Comercio).- El grupo español Pescanova expande sus inversiones en Guayaquil. Esa empresa adquirió el total de  acciones de las compañías camaroneras Promarisco y El Rosario, que se dedican a la cría, elaboración y comercialización del crustáceo en el mercado externo.

 

Promarisco fue comprada por Pescanova  en junio pasado. Esta empresa registra una extensión de 2 225 hectáreas en granjas y plantas donde se procesa el producto de exportación.
La segunda adquisición fue de la camaronera El Rosario, que también se dedica a la comercialización del producto.

El objetivo de la firma española es ampliar sus negocios en toda Latinoamérica. Hace poco también adquirió la empresa Camaronjes en Nicaragua.

Pescanova registró ventas de más de 64 000 toneladas de productos acuícolas en el 2007, de los cuales 40 000 toneladas se originaron en la piscicultura marina española. El resto correspondió a la venta de salmón y langostinos que produce en Chile. Pero también comercializa las especies dorado y rodaballo.

Los españoles quieren alcanzar la meta de expansión de 200 000 toneladas en cinco años y de ahí su intenso plan para ingresar en el mercado ecuatoriano.

Para César Monge, presidente de la Cámara Nacional de Acuacultura, la inversión extranjera no es nueva entre los camaroneros.  “En los últimos meses el sector ha recibido el interés de inversionistas europeos y estadounidenses que buscan la oportunidad de hacer negocios en Ecuador”.

Monge desconoce el monto de la negociación, pero señala que las inversiones se concentran en el área de proceso y producción del crustáceo. Este Diario no pudo obtener  una versión de los ex dueños de las camaroneras.  

Según los cálculos de los camaroneros, alrededor de 2 500 hectáreas se han  vendido a los españoles. “Son tres empresas que han cedido sus acciones, pero una no lo hace público todavía. Hay otras operaciones que están por empezar y otras que ya se concretaron y están operando”.

La inversión para adquirir o instalar una hectárea de camarón es de USD 5 000 promedio. Y aumenta de acuerdo con la infraestructura operativa que la compañía decida instalar.

La arremetida de los españoles en el negocio camaronero no preocupa a los empresarios locales. Rodrigo Laniado, presidente de la empresa Songa, sostiene que el ingreso de nuevos actores  generará más competencia y obligará a mantener el ritmo de crecimiento en este sector.

“La llegada de Pescanova no va a cambiar en nada el negocio, sino que va a dar más fuerza”.

El empresario  añade que también hay inversionistas de Estados Unidos que desean comprar otras dos empresas en el país.

Laniado explica que la recuperación de   las pérdidas,  en  los años de la mancha blanca, costó  esfuerzo, sudor y lágrimas. “Algunas empresas prefieren vender en función de la situación actual. Aún es  un sector de riesgo. El camarón, a diferencia de  otros bienes agrícolas, es un producto que no se  ve en el proceso de cultivo”.

Entre enero y junio del 2008, las exportaciones de camarón fueron    USD 337,9 millones   y fueron comercializadas por  49 empresas, incluidas Promarsico y El Rosario. Solo en la variedad de camarón y langostino con cáscara, cocidos al vapor o congelados, el 42% fue  al mercado estadounidense. Mientras que  el 18,02% fue a España. El resto se dirige a Italia, Francia, Bélgica, Reino Unido, entre otros.
El mercado local

La producción en los primeros seis meses superó los 152 millones de libras, 14% más que en igual período de 19 98, año considerado un récord por el sector.

En 1998 se registraron 200 000 hectáreas sembradas de camarón. Hoy se reportan 140 000, pero con un aumento en los índices de productividad.  

La industria  de los laboratorios también repunta. A la fecha hay 216 centros, que producen 440 millones de nauplios al día.

Fuente: http://www.elcomercio.com