Por: Xiomara Orellana
(La Prensa).- A pesar de sus suelos infértiles, la zona sur del país compensa su potencial con las áreas costeras que revitalizan la economía del departamento gracias a las granjas camaroneras de exportación.

 

En total, las camaroneras del sur generan alrededor de siete mil empleos directos y 18 mil indirectos y se calcula que la producción de la industria en Honduras oscila en 60 millones de libras de camarón. Para este año se proyecta que la industria camaricultora en el sur generará cerca de los 180 millones de dólares.

Más del 50 por ciento del camarón va para Europa y el resto se destina para Estados Unidos y México, país que se ha convertido en un comprador importante para Honduras y compite con el mercado americano.

"La mayoría de la producción en Honduras sale en cuatro meses, la permanencia del camarón hondureño en el mercado cuando es un producto sin valor agregado es muy corta, cuando nosotros hacemos el valor agregado durante todos los 12 meses del año estamos produciendo, creando consistencia en la oferta y eso genera lealtad en el producto hondureño", argumentó Roberto Corrales, gerente de Granjas Marinas, una de las empresas más reconocidas de la zona, que a nivel mundial es conocida como Sea Farms y que en Honduras genera 2,500 empleos directos.

Sea Farm anualmente obtiene una producción anual de 25 millones de libras de camarón, de las cuales casi el 65 por ciento se produce en el segundo semestre del año por el invierno.

Competencia de calidad

"Honduras y Ecuador comenzaron de manera simultánea con esta tecnología de producción adecuada para sus zonas respectivas, cuidando que las mismas fueran amigables con el ambiente y sostenibles a largo plazo. Nuestro avance ha permitido diferenciar a la industria camaronera de Honduras con la del resto del mundo", manifestó en referencia al avance que ha existido desde 1960, cuando el panorama camaronero empezó a fortalecerse por la idea de producir camarón en lagunas de Ecuador, Guatemala, Nicaragua y Honduras.

Y es que las extensas áreas destinadas para las lagunas de producción de camarón requieren de una exigente disciplina a fin de obtener un producto de clase mundial que alaban los paladares más exigentes.

Proceso de detalles

El proceso de producción inicia con las larvas, cuidando todos los detalles con el único objetivo de generar valor agregado al producto. "Producimos nuestra propia semilla de camarón y tenemos un control genético para que la industria crezca de manera sostenible", destaca Corrales. Señala que en Choluteca se produce camarón de manera cruda y cocinada para exportación a Inglaterra y Alemania, que son los mayores compradores.

Desde el ingreso a la planta se han establecido normas de control estrictas con el propósito de garantizar la calidad del producto. Las mismas normas rigen todo el proceso de clasificación, limpieza y empaque.

La empresa, que se estableció en 1973 y comenzó con investigación y desarrollo gracias a la visión de sus fundadores y al apoyo de la Corporación Internacional de Finanzas, IFC, del Banco Mundial, que vela porque se realicen las mejores prácticas de protección ecológica, cultiva camarones en 15 mil hectáreas en lagunas rodeadas por mangles.

En las fincas que se han establecido se capturan las hembras en estado de preñez, las trasladan, las clasifican y domestican la especie.

El desarrollo genético juega un papel importante para no depender de las larvas que se encuentran en los esteros.

Visión

Para mantener la producción y la calidad, debido a un crecimiento planificado previsto, ya se planifican proyectos para mejorar la genética, hacer más eficientes los sistemas de producción para hacerle frente a los precios deprimidos del mercado, los costos en los alimentos balanceados, que suben constantemente, y el combustible, que también ha golpeado fuerte al a industria.

A futuro se planifica seguir generando más empleos a través del valor agregado que promueve la empresa. "Aquí ofrecemos valor agregado que va más allá del sabor y presentación. Ésa es la clave", recalcó Corrales.

Fuente: http://www.laprensahn.com