SANTIAGO (El Correo Gallego).- El paro de la actividad de las trece empresas dedicadas a cocer y congelar mejillón en Galicia supone un coste medio de 6.000 euros diarios, una cuantía de la que descuentan los posibles ingresos que se derivarían de la comercialización del producto.

 

La falta de suministro a fábrica secundado por las agrupaciones mayoritarias del sector extractivo desde el 3 de agosto dificulta el pago de los gastos de mantenimiento de las instalaciones y de las nóminas de trabajadores. Así lo aseguraron a Europa Press los propietarios de dos cocederos ubicados en la provincia de Pontevedra.

"Estamos desamparados", declaró el responsable de una de las dos firmas, que prefiere que no se cite el nombre de la empresa, aunque aseguró expresar el parecer de los trece responsables integrados en la Asociación Galega de Cocederos de Mejillón (Agacome).

Su negocio consiste en adquirir molusco bivalvo, que cuecen y, en ocasiones congelan, para venderlo a la mayoría de conserveras que trabajan este recurso y culminan el proceso al enlatarlo y venderlo a la distribución.

"Cada vez más conserveras recurren a nosotros y abandonan la cocción en sus propias instalaciones", añadió. Los pedidos de estas empresas se inician en agosto y se concentran hasta diciembre, meses en los que se concentra el mayor trabajo de las conserveras que comercializan mejillón. "Somos una minoría, ¿qué fuerza tenemos?", lamentó en referencia al bloqueo de los muelles arousanos, que el lunes se saldó con diversos daños materiales y una barcaza de mejillón rociada de gasóleo. Los propietarios de los cocederos coinciden al señalar que los ánimos "están muy caldeados", un punto que también destacó el presidente del Consello Regulador de la denominación de origen Mexillón de Galicia, Juan Ramón Dios, quien realizó un llamamiento al "diálogo" y a la "calma" a los bateeiros dado que, como relató, estos últimos días hubo personas que "por iniciativa propia" desarrollaron "actos paralelos", que desmarcó de la entidad certificadora y de Pladimega.

Un descontrol

"Comienza a perderse el control, la situación está un poco tensa", alertó Dios, tras reiterar la necesidad de que "vuelva la precaución" al sector extractivo. Pese a subrayar que el Consello Regulador permanece al margen de las posturas de cocederos, conserveras y Pladimega, consideró que "sin sentarse y dialogar" el conflicto no se solucionará.

Mientras, el presidente de la Asociación de Virxe do Rosario de Vilaxoán, Javier Blanco, reconoció que los muelles de esta localidad y Vilanova (Pontevedra) registraban una "menor presencia de piquetes". No obstante, sí señaló que los productores contrarios a que se reanude el suministro de recurso a fábrica "mantienen la vigilancia".

Fuente: http://www.elcorreogallego.es