ALMERÍA (Ideal).- Investigadores del grupo Biotecnología de Algas Marinas de la Universidad de Almería han solicitado a través de la OTRI dos patentes para obtener compuestos de gran interés en el sector de la alimentación o biomedicina a partir de microalgas marinas.

 

Francisco Gabriel Acién, José María Fernández, Emilio Molina y Mª Carmen Cerón -en colaboración con la Escuela Politécnica de Linares de la Universidad de Jaén- consideran que la biomasa de algas es un excelente punto de partida para obtener de forma rápida, cómoda, económica y ecológica un compuesto denominado ficocianina, un pigmento celeste, soluble en agua y abundantes cianobacterias y algas rojas.

Según Gabriel Acién, el equipo de científicos está generando, además de biomasa, una serie de compuestos valiosos entre ellos las mencionadas ficobiliproteínas. Éstas poseen diferentes aplicaciones de gran repercusión económica, por ejemplo, se utilizan como marcadores fluorescentes en medicina o como colorante alimenticio, ya que se trata de proteínas que añaden y proporcionan color a los alimentos evitándose por tanto el uso de colorantes sintéticos o artificiales que en ocasiones provocan alergias.

El objetivo del grupo es lograr la producción a gran escala de dicha proteína. «Además de su carácter de bioproceso, se obtendrá un elevando rendimiento, donde la obtención global de ficocianina pura asciende a más del sesenta por ciento del contenido existente en la biomasa de la microalga anabaena», asegura el investigador.

La segunda patente, 'Extracción de carotenoides mediante el uso de mezclas ternarias', también se basa en el desarrollo de un proceso para la obtención de subproductos de las microalgas marinas.

Los aspectos más innovadores presentados en ambos procesos, a diferencia de los métodos de obtención de pigmentos utilizado tradicionalmente con el mismo fin, reside en que éstos no utilizan los disolventes ni compuestos que le hagan perder el carácter de natural, son reconocidos los bioprocesos. Es decir, se encuadran dentro delas denominadas tecnologías verdes, ya que actualmente la obtención de los pigmentos contenidos en las microalgas marinas, o en el caso de la luteína a partir de la flor de caléndula, se lleva a cabo mediante el uso de diferentes disolventes que presentan una baja capacidad de disolución de los compuestos de interés, lo que hace necesario el manejo de elevadas cantidades y equipos de gran tamaño por unidad de producto reduciéndose así, la eficiencia del método convencional.

Fuente: http://www.ideal.es