(EFE).- El Laboratorio de Investigación Marina y Acuícola (Limia) ubicado en el Puerto de Andratx se prepara para la suelta de entre 1.000 y 2.000 ejemplares de corbina para repoblar el mar en el poniente mallorquín antes de que finalice el año, según ha explicado a Efe la directora del centro, Elena Pastor.

 

La institución desarrolla estudios de especies de interés para repoblar y para la gestión de las reservas marinas de las islas.

En la actualidad, el Limia lleva a cabo dos proyectos de investigación con financiación estatal de la Junta Asesora de Cultivos Marinos (Jacumar), uno de cría de corbina y otro de centolla.

Ambas especies, relata Pastor, eran muy abundantes en aguas de las islas hasta hace solo unas décadas, pero que en la actualidad se encuentran prácticamente desaparecidas del mar balear.

En estos dos proyectos, el laboratorio colabora "con otras instituciones de siete comunidades autónomas costeras", explica Pastor.

En el caso de las corbinas, el Limia ha sido el primer laboratorio de España en "lograr inducir a la puesta a los ejemplares y conseguir alevines, que es una información válida para otras comunidades autónomas más interesadas en la acuicultura de producción", detalla la responsable del laboratorio.

De los 10.000 ejemplares de este pez logrados por el Limia este año, la directora explica que "una parte se van a destinar a un estudio de alimentación y piensos" en el propio laboratorio, "separándolas por tamaños y alimentándoles de forma distinta", mientras que unos 4.000 se enviarán a otro centro de investigación ubicado en Valencia.

"Los 1.000 o 2.000 restantes serán las que se utilizarán en la repoblación" y se soltarán en la zona de poniente, en concreto "en las proximidades de Dragonera".

Todas ellas serán marcadas previamente, asegura Partor, lo que permitirá "estudiar su evolución".

No son las primeras crías de corbina que el Limia libera desde la costa balear: "Este año hemos soltado 2.000 en la Bahía de Alcúdia", apunta la directora del centro.

Pastor explica que "lo idóneo es soltarlas cuanto más pequeñas, mejor, para que se adapten bien al mar y no estén tan acostumbradas a comer pienso cada día".

Las de Alcúdia fueron liberadas cuando pesaban unos 100 gramos, pero, según insiste la responsable del laboratorio de Andratx, "lo suyo es soltarlas incluso antes".

Pastor explica además que en Baleares "no hay granjas acuícolas como tales, únicamente una pequeña que suministra alevines para otra granja de la península".

En cuanto a la centolla del Mediterráneo, Pastor afirma que hasta hace pocos años "las había a patadas pero ahora prácticamente han desaparecido".

En la actualidad, solo quedan centollas en Formentera y los ejemplares "son escasos", por lo que es necesario traer especímenes reproductores desde Córcega para poder llevar a cabo su estudio y cría.

El interés en ambos casos, corbina y centolla, es reintroducir las especies, tarea nada sencilla "porque requiere todo un estudio previo, poner a punto las técnicas y conseguir llevar a cabo su cultivo que no es nada fácil", declara Pastor, quien añade que, aún así, el Limia ha conseguido también "pequeñas centollas".

En sus 25 años de historia, el laboratorio del Puerto de Andratx ha investigado anteriormente otras especies como el dentón, la lubina y la dorada.